Estado actual de un detalle de la Puerta de Almodóvar
Estado actual de un detalle de la Puerta de Almodóvar - VALERIO MERINO
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Diez rincones históricos abandonados en el Casco de Córdoba

Las administraciones tienen monumentos a su cargo que están dejando a su suerte y el deterioro es ya alto

CórdobaActualizado:

Pertenecen al Ayuntamiento (en un número elevado), a la Junta y al Gobierno central, que llevan ya tiempo sin meter mano a nivel de limpieza y reforma algunos de los rincones más representativos y bellos del Casco Histórico cordobés. A pesar de las voces de alerta por parte de la Plataforma por Córdoba, sus llamadas de atención están cayendo casi siempre en saco roto.

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  1. Noria de la Albolafia

    Un paseante contempla el Molino de Kulaib
    Un paseante contempla el Molino de Kulaib - VALERIO MERINO

    También se le conoce como el Molino de Kulaib y su origen es de época romana. La rueda tan característica la mandó construir Abderramán II para que se pudiera elevar el agua del río hasta el Palacio de los Emires. Se encuentra en muy mal estado y prácticamente requiere de una reforma integral , quitando el barro con máquinas de su base para que el río vuelva a correr; restaurar las vasijas que recogían el agua con el movimiento de la noria; cambiar la madera por otra resistente a la humedad y adecentar la piedra.

    Incluiría también evitar que los paseantes alimentaran a la colonia de gatos asentada allí por la cantidad de basuras acumuladas en la plataforma de piedra. Este monumento cuenta ya con un proyecto de rehabilitación funcional de la Agencia Andaluza del Agua que el Ayuntamiento, su propietario, podría recuperar implicando a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y a la Junta de Andalucía.

  2. Arco del Portillo

    El apuntalamiento del Arco del Portillo que puede tener daños estructurales
    El apuntalamiento del Arco del Portillo que puede tener daños estructurales - VALERIO MERINO

    Se encuentra dentro del espacio considerado Patrimonio de la Humanidad de Córdoba. Y, a pesar del aspecto pírrico que muestra su estructura en la actualidad, tras el derrumbe hace cinco años de una casa adyacente, este monumento del siglo XIV, que se encuentra apuntalado y por el que pasan decenas de personas a diario no está declarado en ruinas. De titularidad municipal, hay posiciones un tanto encontradas a la hora de señalar las necesidades para su recuperación o reforma.

    Por un lado, los hay que piensan que un simple lavado de cara bastaría, que incluye un saneamiento de las medianeras (que podrían disimularse con paneles al estilo de lo que se ha hecho en el Sector Sur), retirada del cemento químico, aplicación de arena y cal para las fisuras, tratamiento de la piedra y dismular un poco el espacio vacío del solar una vez derruida la casa que estab en ruinas a su espalda.

    Otros, sin embargo, y en vista del apuntalamiento que lleva visos de ser ya permanente, temen serios daños estructurales que requerirían de una solución integral y, por supesto, más costosa. De ahí que soliciten un estudio más a fondo por parte de expertos para saber los pasos que habría que dar para su recuperación.

  3. Alminar califal de San Juan

    Visión general del estado ruinoso de un monumento único en Córdoba
    Visión general del estado ruinoso de un monumento único en Córdoba - VALERIO MERINO

    Se trata de una torre que en su tiempo (siglo XIV) formó parte de una antigua mezquita de época califal. Es tras la Mezquita-Catedral, el mejor exponente de arte califal conservado en la ciudad, y al igual que el anterior, ha sabido combinar elementos musulmanes con otros en este caso visigodos, como varios capiteles, que le confieren esa singularidad.

    Su aspecto causa alarma a los transeúntes que lo contemplan, especialmente por el derioro que muestra y por la aparatosa plataforma ubicada a media altura para evitar que ningún trozo desprendido acabe en la acera o en el asfalto.

    El monumento ya ha experimentado un intento por parte del anterior gobierno local del PP de restaurarlo, contando para ello con la Diócesis de Córdoba y la comunidad de las Esclavas, habida cuenta que la Junta aseguraba no tener fondos para su restauración, lo mismo que las monjas, que son las propietarias.

    Aquello quedó en el olvido, si bien la Plataforma por Córdoba asegura ahora que está muy avanzado un proyecto para su recuperación integral, llegando incluso a hacerlo visitable. Eso incluiría la retirada del escandaloso andamio, limpiar toda la vegetación, eliminar el cemento químico y reparar las fisuras con mortero, cal y arena.

  4. Puerta de Almodóvar

    La humedad empieza a hacer estragos en la base de la Puerta de Almodóvar
    La humedad empieza a hacer estragos en la base de la Puerta de Almodóvar - VALERIO MERINO

    Es la única que queda de las siete puertas con que contaba la antigua muralla romana que rodeaba la capital de la Bética. Los árabes la denominaron Puerta del Nogal, pero mudó definitivamente al nombre actual tras la reconquista de la ciudad en 1263 ya allí desembocaba el camino que llevaba hasta Almodóvar y su espectacular castillo.

    Este monumento, de titularidad municipal , no hace mucho fue limpiado de jaramagos en su parte alta, además de adecentar el almenado, que durante un tiempo lució limpio. No obstante, en aquella actuación se olvidaron de retirar los hierbajos que miran a la calle Judíos, además de que la base está erosionándose a marchas forzadas por la capilaridad de la piedra.

    La humedad está afectando a este monumento, del mismo modo que ocurre en las Murallas de la calle Carivan Averroes. En ambos casos se podría resolver el problema con el mismo método que se utilizó en la iglesia de San Agustín: Un sistema inalámbrico que, a base de ondas, mantienen impermeable la piedra y permite que se seque. Aparte de eso, una nueva limpieza de vegetación, además de reparar las fisuras con cemento natural tampoco le vendría nada mal. Ninguna de estas actuaciones sería especialmente costosa.

  5. Altar de San Rafael en la calle Lineros

    El altar de Lineros ya sólo tiene uno de los cuatro faroles originales
    El altar de Lineros ya sólo tiene uno de los cuatro faroles originales - VALERIO MERINO

    Es el último vestigio en la ciudad de unos elementos, los altares de calle, que servían tanto de culto como de iluminación para las vías urbanas y que fueron retiradas casi en su totalidad con la República. El de la calle Lineros se levantó con aportaciones vecinales en 1801 en agradecimiento al paso de una funesta epidemia de peste de la que se salvó la ciudad.

    Este espacio único fue motivo de un anuncio de restauración por parte del Ayuntamiento en el verano de 2017, si bien no se ha hecho nada de nada. La Plataforma por Córdoba, colectivo que busca la defensa del patrimonio cordobés, señala que bastaría con repintarlo, reparar las grietas y colocar los faroles que le falta y que «están en manos» de la municipalidad. De los cuatro que había uno lo arrancó al paso una furgoneta y los otros dos fueron víctimas de un acto vandálico.

    Al parecer, la razón por la que no se arregla es la duda que tiene el Consistorio de que aquello sea de su incumbencia, puesto que está ubicado en una casa particular, si bien un letrero del propio monumento indica que es «propiedad del Ayuntamiento».

  6. Iglesia de la calle Campo Madre de Dios

    Uno de los árboles que crece en el interior del templo abandonado a su suerte
    Uno de los árboles que crece en el interior del templo abandonado a su suerte - Valerio Merino

    El templo de Nuestra Señora de los Remedios y San Rafael se levantó en 1602 y tuvo culto religioso hasta 1935. Entonces, la desamortización obligó a los frailes franciscanos a marcharse y en 1865 se transformó en asilo municipal. Así estuvo funcionando hasta la década de los 80 del siglo pasado cuando se cerró y se abandonó literalmente a su suerte.

    Es un templo cedido por el Obispado al Ayuntamiento que nunca le ha dado uso alguno, y en caso de que revirtiera a manos de la Iglesia el edificio tendría que estar en las mismas condiciones en las que fue cedido, según el convenio alcanzado entre ambas partes.

    Los daños internos y externos son cuantiosos y estructurales, hasta el punto de que el campanario se mantiene sujeto por un aparatoso andamiaje. Las últimas lluvias han hundido parte de uno de los techos y hay árboles creciendo en su interior que han atravesado la zona de tejas.

    En su momento se pensó en restaurar el edificio entre el Ayuntamiento y el Obispado para transformarlo en Museo Cofrade y sede de la Agrupación, pero se ha quedado en agua de borrajas.

  7. Muro de la Misericordia

    Aspecto que muestra en la actualidad el Muro de la Misericordia
    Aspecto que muestra en la actualidad el Muro de la Misericordia - Valerio Merino

    Forma parte de la muralla islámica de la Axerquía del siglo XI y fue construida para proteger lo que eran los arrabales de la época omeya. Lo que hoy en día queda de ella son los 30 metros de muro plagado de jaramagos y con claros signos de deterioro, ya que es especialmente sensible a las inclemencias del tiempo.

    Uno de los lienzos está especialmente dañado en la confluencia con Fernando de Lara , donde ya se llevó a cabo una actuación con una escuela-taller. Ahora lo que se puede ver son hierbajos, desconchones y cemento químico que erosiona aún más la arenisca de la piedra.

    El Bien de Interés Cultura (BIC) es ahora de propiedad municipal, aunque en su día perteneció a la Diputación Provincial, puesto que los jardines pertenecían al psiquiátrico de Córdoba. En ese jardín se desparasitaba en su tiempo a los que iban a ingresar, de ahí que en el barrio se le denominara popularmente «el jardín del piojo».

  8. Murallas de la calle del Alcázar

    Detalle del estado que muestra la Muralla Este del Alcázar de los Reyes Cristianos
    Detalle del estado que muestra la Muralla Este del Alcázar de los Reyes Cristianos - Valerio Merino

    Esta muralla ya sufrió un espectacular derrumbe de unos 20 metros del revestimiento allá por 1997, precisamente cuando estaba en la fase final de una restauración que llevaba a cabo la Junta y que mantuvo el lienzo durante meses oculto tras un significativo andamiaje.

    Posteriormente la Administración autonómica llevó a cabo otra reforma en 2001 con un coste de algo más 180.000 euros, pero a día de hoy la Plataforma por Córdoba asegura que «está en un estado lamentable, con humedades y un serio peligro de derrumbe de varios torreones que se mantienen vallados para que nadie entre dentro y le pueda pasar algo».

    La actuación sería la limpieza y fortalecimiento de la práctica totalidad del lienzo para evitar riesgos en una zona eminentemente turística por la que pasan muchos visitantes.

  9. Palacio de los Páez Castillejo

    Un hombre pasa ante la malla que protege la portada del Arqueológico
    Un hombre pasa ante la malla que protege la portada del Arqueológico - VALERIO MERINO

    Este edificio es de propiedad estatal, a pesar de que en su interior esté el Museo Arqueológico que es responabilidad de la Junta. En esta ocasión las actuaciones, que se llevan esperando varios años, corresponderían al Ministerio de Cultura, pero por las cantidades que se están reflejando en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) la cosa va para largo.

    Así, en las cuentas centrales para 2018 había previsto apenas 300.000 euros con los que se taparían las grietas más evidentes y molestas para el visitante, cuando inicialmente, al menos, se pensaba destinar medio millón de euros.

    La necesidad de este Palacio es una reforma integral de su fachada, sobre todo en lo que es su portada, que ahora aparece protegida por una malla que surve para evitar que caigan trozos de piedra a la calle. Alrededor de la entrada tanto las esculturas como las columnas han perdido sus perfiles y en algunos casos ni siquiera se puede percibir el rostro de las estatuas.

  10. Alfar islámico de San Cayetano

    El alfar prácticamente se está usando ahora como papelera para basuras
    El alfar prácticamente se está usando ahora como papelera para basuras - VALERIO MERINO

    Datado de los siglos XII-XIII, este alfar islámico de época postcalifal, al igual que la base de una mezquita, aparecieron en 2003 durante unas obras de reforma de la calle San cayetano. El alfar se optó por recuperarlo en 2009 para la calle con un vallado a su alrededor que sirve más para delimitar que para proteger.

    El entonces alcalde, Andrés Ocaña, lo puso como ejemplo de que el desarrollo de la ciudad y la preservación del patrimonio es posible, además de desmentir la idea de que los valores arqueológicos cordobeses eran un obstáculo para el desarrollo.

    El interés de esta hallazgo, además de la estética, es que certifica la antigüedad de la práctica de la alfarería en la ciudad de Córdoba. En esa zona de forma especial, hasta el punto de que llegó a adaptar el nombre de Ollerías.

    En la actualidad muestra un más que lamentable y penoso estado de abandono por la suciedad y las malas hierbas que están creciendo dentro.