El notario Rafael Díaz Vieito atiende en su despacho profesional VALERIO MERINO
ECONOMÍA

Las donaciones se disparan en tres meses en Córdoba con las modificaciones del Impuesto de Sucesiones

Los notarios de la capital en algunos casos «cuadriplican» las liquidaciones sobre herencias económicas, sobre todo

CÓRDOBAActualizado:

El número de donaciones en Córdoba se ha multiplicado de manera inédita desde que el pasado 9 de abril la Junta de Andalucía aprobara las modificaciones en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que bonifican el 99 por ciento de las herencias y legados entre parientes directos (padres e hijos, cónyuges).

Las cifras se han disparado para sorpresa general, aunque está por conocerse el impacto exacto con las estadísticas del segundo trimestre que debe ofrecer próximamente la Consejería de Hacienda, Industria y Energía.

«En poco más de dos meses y medio hemos tramitado más donaciones que en toda mi carrera, que va ya para veinte años», corrobora Rafael Díaz Vieito, notario de Córdoba. «Se trata de un documento jurídico tan atípico que apenas se formalizaban dos o tres al mes, ahora se firman no menos de 35 ó 40. Era antes tan caro que disuadía a la gente», completa.

José Luis Iglesias, compañero del gremio, ofrece estadísticas incluso más alentadoras: «En nuestra notaría se hacían raramente diez donaciones, desde abril se han cuadruplicado las cifras. Gestionamos entre 40 y 50 donaciones al mes». «En junio de 2018 cerramos 8 donaciones, en 2019 han sido 32. Había mucha demanda retenida desde que se sabía que la derecha iba a gobernar porque los cambios anunciados aparecían en el programa electoral».

El contraste lo confirma igualmente el notario Manuel Rodríguez Poyo. «Casi no atendíamos donaciones a principios de año, una o ninguna, y con la nueva ley se acumulan los trámites. Hemos pasado a muchísimas más».

Eso sí, el 90 por ciento de los casos se refieren a donaciones de dinero, no de inmuebles, que están sujetos a las plusvalías municipales y el Impuesto de la Renta para las Personas Físicas por la ganancias patrimoniales. Así que cada municipio tendrá sus ventajas o inconvenientes. José María Bellido, alcalde de Córdoba, anunció durante la campaña electoral, el 22 de mayo, que entre sus medidas económicas figuraba la supresión de la plusvalía en los casos de herencia entre familiares directos «con una bonificación del 95 por ciento, lo máximo que permite la normativa».

«Acabo de dar el presupuesto de una plaza de garaje que pasaría de un padre a un hijo. El valor es de 12.000 euros. El hijo habría tenido que pagar antes entre 2.000 y 2.500 euros, ahora serán 15 euros».

Préstamo

En la práctica se regateaba la ley con préstamos con obligación de reembolso. De hecho, Hacienda era muy severa en el castigo. Ahora afloran muchas operaciones de tipo familiar que se plasman en documento público. «Antes por montantes de 30.000 euros en impuestos se iban no menos de 4.500 euros», relata el notario José Luis Iglesias, que añade dos casos recientes: «Se conforman donaciones de 500 euros por temor a Hacienda porque solo vale uno o dos euros», apostilla.

El cambio drástico en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones ha aliviado, además, al sector agrario de la provincia de Córdoba. Un gravamen tan elevado impedía hacer frente al pago de tributos por un patrimonio costosísimo para fincas no menores a 10 ó 20 hectáreas. La cadena familiar se rompía, el envejecimiento de la población agrícola se acentuaba y era urgente la necesidad del relevo generacional.

«No poder pagar los impuestos obligaba a las familias a vender o que las empresas desaparecieran. Eso nos obligó a movilizaciones desde hace un par de años», explica Ignacio Fernández de Mesa, presidente de Asaja Córdoba. «Las devoluciones de herencias eran habituales en Andalucía. Era imposible hacer frente a 100.000 ó 200.000 euros. Les llevaba a la ruina», afirma el representante agrario.