El Efebo Dionisíaco, el más pequeño de los dos encontrados en Pedro Abad
El Efebo Dionisíaco, el más pequeño de los dos encontrados en Pedro Abad - ABC
Patrimonio

Los Efebos romanos de Pedro Abad ya son Bien de Interés Cultural en Córdoba

Fueron hallados en 2012 en una operación policial y desde entonces están en el Arqueológico

CórdobaActualizado:

El Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado hoy inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA) como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Mueble, las dos esculturas de bronce, Efebo Apolíneo y Efebo Dionisíaco, incautadas en marzo de 2012 durante una operación policial en la finca El Palancar, en el término municipal de Pedro Abad.

Ambas esculturas, adscribibles a la época Altoimperial (s. I-II d.C.), se encuentran depositadas en la actualidad en el Museo Arqueológico de Córdoba, en virtud de una sentencia judicial que las reconoce como bienes de dominio público, y presentan un buen estado de conservación. En el momento del hallazgo, las dos figuras masculinas presentaban amputaciones en brazos y piernas, una de ellas carecía de cabeza y parte del abdomen, y la otra no tenía órganos genitales, pudiéndose recuperar posteriormente gran parte de las piezas mutiladas.

Los efebos Dionisíaco y Apolíneo están íntimamente relacionados entre sí a nivel iconográfico y funcional y están consideradas esculturas consideradas excepcionales, según los expertos que las han analizado, dado su origen conjunto, magnífica factura de bronce, calidad técnica e importantes significados histórico-arqueológicos, situándolas al mismo nivel que el denominado Efebo de Antequera, ya inscrito en el Catálogo.

Las primeras investigaciones apuntan a que las esculturas, que ahora se protegen como BIC, formarían parte del exorno de una villa romana próxima a la antigua ciudad romana de Sacili Martialium, municipio identificado con el yacimiento de Alcurrucén, ubicado dentro del término de Pedro Abad, cerca de la Vía Augusta y junto al río Guadalquivir.

Por sus características formales y las posturas que adoptan las dos esculturas se podrían definir como una recreación de los sirvientes que atendían las salas de banquetes, a modo de «sirvientes mudos», pudiendo ser utilizados para portar objetos de poco peso, además de su función simbólica y decorativa.

El Efebo Apolíneo, que se conserva fragmentado pero casi completo, se presenta desnudo y con un peinado que recuerda a Apolo, con un bucle trenzado sobre la cabeza en forma de nudus, símbolo de dignidad. Por su parte, el Efebo Dionisíaco, de menor tamaño –122 centímetros frente a los 140, 5 centímetros de Apolíneo-, está coronado con hojas de hiedra y racimos de corimbos enlazados.