Una mujer deposita su voto en una urna en las pasadas municipales
Una mujer deposita su voto en una urna en las pasadas municipales - VALERIO MERINO

ELECCIONES MUNICIPALES CÓRDOBA 2019La mirilla: Teoría del sesenta

En el sesenta por ciento de participación está la pomada. Punto arriba, punto abajo, la Alcaldía

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Con la participación en las elecciones municipales de Córdoba pasa como con la Feria de Nuestra Señora de la Salud: si te pasas, acabas pagándolo, mientras que si no llegas, te estarás acordando un año entero. Con un escenario tan igualado, y un alto índice de indecisos aparente, el próximo domingo los datos de la asistencia a los colegios electorales será más determinante que en ocasiones anteriores. Y eso lo saben todos los candidatos, que juegan en sus tracking finales a medir el impacto de las décimas. El pasado 28 de abril un 75 por ciento de los cordobeses convocados a las urnas depositaron su voto para el Congreso. Unas 200.000 personas, cifra récord. Normalmente en las elecciones generales se vota más que en las locales, cuando en realidad la incidencia directa de la política municipal es equiparable en el día a día (o mayor) a la nacional.

Uno de los muchos efectos de la convocatoria de Sánchez llegaría a estos extremos. Manteniendo una ola positiva de voto, una participación mayor podría perjudicarle, aunque hay quien sostiene que un afluencia de votantes menor, también. La fidelidad al líder está efervescente. Pedro viene con una flor en el culo, como tenía Miguel Muñoz. Las últimas elecciones locales que ganó el PP, pero abrieron la puerta al gobierno tripartito de Ambrosio, fijaron una participación del 57 por ciento -casi veinte puntos menos que el pasado 28-A-. No son comparables, pero sí sintomáticas. Barruntan los expertos en la cosa demoscópica que en esta ocasión el movimiento del voto puede estar entre el 60%-65%, aunque puede haber sorpresas finales.

Nunca hay que perder de vista en Córdoba el efecto de la Feria y la playa. En esta ocasión más o menos el primero, puesto que la coincidencia de las urnas llega con el arranque de la fiesta, por lo que se supone que habrá más cordobeses pegándosela como Dios manda que tumbados escuchando el oleaje. En esa teoría del sesenta por ciento está la pomada. Punto arriba, punto abajo, la Alcaldía. Voto arriba, voto abajo, el pacto que, con toda seguridad, gobernará Córdoba hasta 2023.