Antonio Ruiz y Auxiliadora Pozuelo, en un acto de Epremasa en Rute
Antonio Ruiz y Auxiliadora Pozuelo, en un acto de Epremasa en Rute - ABC
Laboral

Epremasa acumula 30 demandas laborales con el gobierno de IU y PSOE en la Diputación de Córdoba

La empresa pública ha pagado ya un cuarto de millón por despedir a tres trabajadores

CórdobaActualizado:

Los trabajadores de la Empresa Provincial de Residuos y Medio Ambiente (Epremasa), dependiente de la Diputación, no son, a la vista de las demandas interpuestas, el paradigma del empleo de calidad. Más de una treintena de demandas laborales han sido interpuestas por sindicatos y trabajadores contra la empresa que preside la socialista Auxiliadora Pozuelo. La conflicitividad arranca, según los datos a los que ha tenido acceso ABC, con la llegada del cogobierno de PSOE e IU a la institución provincial. La mayoría de denuncias responden a vulneraciones de las condiciones laborales reguladas por el convenio colectivo. Así, una de las primeras, favorable a los trabajadores, responde a una demanda colectiva por modificación sustancial de las condiciones de trabajo de cinco conductores. Por esta misma cuestión, uno de los afectados reclamó 25.000 euros por daños morales en octubre de 2016. El juzgado número cuatro de lo contencioso administrativo falló a su favor.

Fuentes consultadas por ABC apuntan como otro motivo de la conflictivad laboral la «caza de brujas» de la dirección de la empresa, entre ellos el gerente Damián Rodado, rehabilitado en el cargo con la llegada del PSOE a la presidencia de Epremasa y tras ser destituido del cargo en la etapa del PP en el gobierno de la institución. Fuentes sindicales consultadas atribuyen a esta «persecución» ideológica los despidos de tres trabajadores, que le han supuesto a la empresa provincial un cuarto de millón de euros en idemnizaciones.

El caso más «escandaloso», apuntan las mismas fuentes, es el de una técnico, muy vinculada al anterior gerente Rafael Vigueras, que fue despedida por ser declarada «incompetente» para el cargo que ocupaba, por lo que se llegó a un acuerdo en marzo de 2018 con la trabajadora para que dejase la empresa tras una indemnización de 122.000 euros. Esta empleada, según ha podido constatar ABC, obtuvo el pasado febrero una plaza fija en la empresa de Saneamientos de Córdoba (Sadeco) al obtener la mejor puntuación en el concurso-oposición celebrado, lo que pone en cuestión los motivos alegados por Epremasa para su despido al considerarla poco cualificada para el trabajo que desarrollaba.

Un hijo colocado a dedo

Otro episodio que describe la tensión entre la dirección de la empresa y la plantilla fue el supuesto intento del director de Recursos Humanos de colocar a dedo a su hijo. Fuentes consultadas apuntaron que la estrategia era la de incorporar a esta persona como peón a través de la bolsa de trabajo y meses más tarde realizar una promoción interna de capataz para que afianzase la plaza. El comité de empresa obligó al director de Recursos Humanos, que era el presidente del tribunal de la plaza de capataz pendiente de publicarse, a que presentase por escrito la renuncia de su hijo, algo que sucedió el 2 de abril de 2018, según la documentación que obra en poder de este periódico.

Por su parte, desde Epremasa no niegan la conflicitivad en asuntos como la impugnación de las elecciones sindicales en 2016, las demandas colectivas por modificar las condiciones de trabajo o los despidos disciplinarios, que atribuyen «a la normalidad de una empresa en el día a día». Por otro lado, apuntaron que «todas las sentencias han sido favorables a Epremasa, a excepción de una que está recurrida en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía».

El presidente del comité de empresa, José María Álvarez (CSIF), apuntó que «es rotundamente falso» que todas las sentencias sean favorables. Añadió que «la estrategia que siguen es la del desgaste y, cuando ven que van a perder, llegar a un acuerdo». Álvarez apuntó que en los últimos cuatro años han presentado demandas los tres últimos presidentes del comité de empresa, así como una veintena de trabajadores.