Moreno y Nieto durante la campaña electoral
Moreno y Nieto durante la campaña electoral - Valerio Merino
Política

El exalcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, se queda de parlamentario raso en un Gobierno de afines

El presidente de la Junta no da margen a las corrientes internas en el Ejecutivo

CórdobaActualizado:

El exalcalde de Córdoba y exsecretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, se ha quedado, como se ha estado barruntando, sin cartera en el Gobierno andaluz a pesar de que, por currículum, puede exhibir una de las hojas de servicios más completa de todas las opciones que el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, tenía disponibles.

En el PP de Córdoba, nunca se dio por hecho que Nieto entraría en el Gobierno a pesar de que se daba por una opción lógica si se quería mandar un mensaje de integración tras el congreso de los populares que partió en tres la vida interna de los populares andaluces.

La alternativa de Jesús Aguirre como consejero de Salud era una mención frecuente dentro de las conversaciones de los populares andaluces. También como viceconsejero si Moreno apostaba por un perfil distinto para el puesto más puramente político del departamento. Pero el presidente de la Junta ha hecho su equipo con personas próximas y políticamente cercanas como constata el hecho que, de los cinco nombramientos, solo haya uno que puede añadir el término «independiente» a su hoja de servicios.

Nieto llegó a las listas de los populares andaluces por indicación, como Juan Ignacio Zoido, de la dirección nacional. El exministro del Interior decidió no tomar el escaño tras la polémica decisión de ni siquiera pasar la noche electoral en Andalucía. Nieto no tenía esa alternativa.

Y la cuestión venía de lejos. Nieto apoyó a Cospedal, primero, y a Casado después en el congreso nacional frente a las orientaciones de la dirección andaluza de Moreno que eran de un sorayismo convencido. Los elegidos por el presidente de la Junta son, en su práctica totalidad, de los vencidos en el congreso. El mensaje de integración no ha sido tal. Moreno, en tanto que presidente andaluz no esperado, ha aprovechado su posición de fuerza para moldar su equipo conforme a sus intereses.