María Zábala, durante la entrevista con ABC Córdoba
María Zábala, durante la entrevista con ABC Córdoba - Valerio Merino
EDUCACIÓN

Una experta propone en Córdoba «no dejar solos a nuestros hijos en internet»

María Zábala propone alternativas frente al esfuerzo de los padres por «evitar los peligros» de las tecnologías

CórdobaActualizado:

El abismo generacional que separa a muchos padres y madres de sus hijos se hace especialmente tangible cuando entran en juego las tecnologías. Y en el mundo actual, con sus rutinas y sus inercias, raro es el espacio que no deja hueco a las tablets, los móviles, Youtube y las redes sociales. María Zábala participó ayer en el ciclo de conferencias Escuela de Padres, organizado por los las asociaciones de padres de los colegios El Encinar y Ahlzahir, para dar claves prácticas sobre la educación en los tiempos de las pantallas.

En una entrevista con ABC Córdoba que puede leerse en la edición en papel, Zábala asegura que «los padres tenemos una visión teórica de lo que hay que hacer, que nace sobre todo de lo que vemos en televisión e internet. Nos esforzamos por evitar los peligros, pero eso no traslada enseñanzas. La tecnología no es un compartimento estanco, lo atraviesa todo. El esfuerzo debe estar en inculcar hábitos como lo hacemos cuando acostumbramos a nuestros hijos a dar las gracias, a ser responsables con sus tareas o a tener buena alimentación».

Por ello, esta experta en educación infantil sugiere que «hay que educar con la misma naturalidad. Para eso es importante mantener conversaciones con los hijos. No sólo estar preocupados por el tiempo que pasan ante una pantalla, sino también interesarnos por cómo lo pasan. Cuando son niños, nos preocupa más el tiempo que los contenidos, que solo empiezan a interesar cuando son adolescentes».

Los padres tienen en sus manos determinadas herramientas para gestionar el acceso a la tecnología de sus hijos. Como explica Zábala, «es posible gestionar el wifi de manera que la conexión se interrumpa por la noche. Y herramientas para evitar que los niños descarguen cualquier aplicación. Son armas para darles una autonomía gradual, que vaya creciendo de forma paralela a la real. Igual que no les dejaríamos ir solos por la calle, no podemos dejarles solos en internet».