Olivar de la finca Rojas Alto afectado por la sequía
Olivar de la finca Rojas Alto afectado por la sequía - Valerio Merino
Ganadería

La falta de lluvias eleva costes y provoca pérdidas en las cosechas en Córdoba

La ausencia de pastos obliga a alimentar al ganado con pienso, incluso al ecológico

CórdobaActualizado:

La situación del campo cordobés es de «máxima preocupación» por la falta de lluvias, que empieza ya a tener sus incidencias en la agricultura y la ganadería. Así lo explica a ABC el presidente de la patronal agraria Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, quien muestra el estado de «preocupación no sólo por el presente sino por el futuro» del campo cordobés ante un año marcado por la sequía. Así, las incidencias se dejan notar ya en cultivos como el viñedo, cuya recolección se encuentra en sus albores en el marco Montilla-Moriles. Según las estimaciones de Asaja la campaña actual reducirá su cosecha en torno a un 10 o 15 por ciento por la climatología.

Respecto a los cítricos, se están regando pero con las limitaciones que imponen las dotaciones de agua del órgano de la cuenca del Guadalquivir. Entre los citricultores hay preocupación por que se agraven los problemas de falta de agua y, por tanto, se restrinjan aún más los riegos.

La ausencia de lluvia durante la primavera ha generado que todas las cosechas de cereales y cultivos en marcha «sean malas», matiza Fernández de Mesa.

Preocupa también la situación del olivar, tanto el de secano como el del regadío. El estrés hídrico en el caso del primero y la reducción de la capa freática en el segundo llenan de incertidumbre la futura cosecha, que podría ahuyentar todos los malos augurios con un otoño lluvioso.

A las puertas de la sequía

Los ganaderos del Valle de los Pedroches consultados por ABC señalan que la situación que está atravesando el sector es complicada, con problemas de toda índole. El primero, como es lógico, es la falta de agua en la explotación, algo que está pasando ya en explotaciones de Los Pedroches. «Esto supone tener trabajo adicional y si tienes tractor y cuba pues bueno, pero si no lo tienes el incremento de los costes pues es aún mayor», señala el ganadero Rafael Muñoz. En estas circunstancias, las explotaciones pueden tener sobrecostes de hasta un 30 por ciento.

La ausencia de lluvias en primavera ha provocando que los campos estén sin pastos para los animales. Los forrajes producidos en el país son escasos y «muy caros». Ante esta situación, la Junta de Andalucía, a petición de las organizaciones agrarias, ha autorizado la alimentación del ganado ecológico con piensos para amortizar las pérdidas.

El sector ganadero empieza a estar en los niveles de la última sequía en 2018, aunque «en aquel momento, al inicio quizás estábamos algo peor», señala Muñoz. Eso sí, si no viene un otoño e invierno con mucha lluvia «lo vamos a pasar mal, el sector va a pasar por momentos muy complicados con situaciones parecidas a las de la sequía que se sufrió entre los años 1992-1995», señala este propietario de un explotación con vacas, cerdos y corderos.