Gloria Lora, durante su conferencia en el ciclo El Templo de Córdoba - Álvaro Carmona
EL TEMPLO DE CÓRDOBA

«Ni Fernando III ni sus sucesores reclamaron dominio sobre la Mezquita, porque era de la Iglesia de Córdoba»

La profesora Gloria Lora hace acopio de todos los argumentos para demostrar que la Catedral es del Cabildo

CórdobaActualizado:

Con argumentos históricos y documentos ha demostrado Gloria Lora, profesora de Historia Medieval de la Universidad de Sevilla, que la antigua Mezquita Aljama se entregó a la Iglesia de Córdoba para que edificas allí su Catedral y que todos los hechos lo confirman. Gloria Lora ha protagonizado una de las conferencias del ciclo El Templo de Córdoba, coordinado por ella misma, y que organiza ABC Córdoba con la colaboración del Cabildo Catedral y del Real Círculo de la Amistad.

Ante un auditorio de más de 300 personas que demuestran el éxito de la iniciativa, Gloria Lora ha recorrido gran parte de la historia anterior y posterior. Así, se ha detenido en un episodio poco conocido, y que es la conquista de Córdoba en 1146 por Alfonso VII El Emperador, y que rindió la ciudad. «Entonces se celebró una misa en la Mezquita», dijo. Pero no el rey sabía que no podría consolidar su dominio sobre Córdoba y se retiró.

«Alfonso VII El Emperador rindio la ciudad y se hizo una misa en la Mezquita, pero tuvieron que retirarse», ha recordado la profesora

Después ha recordado cómo en cada conquista de una ciudad era siempre primero el poder eclesiástico el que entreba y unos días después lo hacía el rey, y así pasó también en Córdoba. Se ha dedicado a rebatir punto por punto el informe de la comisión creada por el Ayuntamiento de Córdoba y ha atacado al punto en el que se asegura que no hay documento de la donación como tal.

«Cuando falta un documento los historiadores tenemos técnicas para subsanarlo», ha recordado. Y por eso ha exhibido abundante documentación que lo prueba. Para empezar, documentos del año 1237, apenas unos meses después de la Reconquista de Córdoba, y sobre todo cómo la Mezquita-Catedral se convierte en lugar de enterramiento. «Quienes compran las capillas y espacios lo hacen al Cabildo, que es el propietario», ha explicado la profesora.

«La Iglesia Católica, sin interferencia del poder público, es la propietaria de la Mezquita», según Gloria Lora, que ha insistido en que en ningún momento ni Fernando III ni sus sucesores reclamaron dominio sobre el templo, «y de eso sí habría quedado constancia».