La Flor de Levante, en el bajo de la casa Colomera
La Flor de Levante, en el bajo de la casa Colomera - VALERIO MERINO
COMERCIO

La Flor de Levante y Pañerías Modernas se van de las Tendillas

Los dos comercios tradicionales tendrán que abandonar sus locales tras las venta de la casa Colomera

CÓRDOBAActualizado:

El paisaje comercial del Centro de Córdoba sigue cambiando. Tras el cierre de varios negocios tradicionales motivado por la subida de las rentas, dos nuevos nombres se suman a la lista. Esta vez la culpa no la tienen los precios del alquiler, sino el avance del mercado hotelero en la capital. La venta de la casa Colomera, que será un hotel de cuatro estrellas, obliga a abandonar la Plaza de las Tendillas a dos negocios de los de toda la vida, que ocupan sus bajos comerciales: la heladería La Flor de Levante y la tienda de confección Pañerías Modernas.

En La Flor de Levante han cambiado los helados por turrones para la última Navidad que pasarán bajo la casa Colomera. Aitana Espí Pla pertenece a la cuarta generación al frente de esta heladería familiar, que inició su andadura en 1935 el mismo local del que ahora se tendrán que despedir. Primero fue su bisabuelo Antonio, después sus abuelos Lola y Eliseo y más tarde sus padres, Pepe y Maite, hasta que ella y sus tres hermanos recogieron el relevo.

Se ha pasado la vida tras el mostrador de este establecimiento, que para los cordobeses es algo más que un lugar donde se venden helados. «Es un lugar de referencia. La gente queda en la esquina de la Flor de Levante», dice. No es para menos: lleva más de 80 años abierto en la Plaza de las Tendillas y tiene un público más local que «guiri», a pesar de encontrarse en una zona muy transitada por turistas.

Por este motivo, desde que supieron que su estancia allí tenía los días contados la familia ha pasado por un trance doloroso y a Aitana Espí todavía se le llenan los ojos de lágrimas al hablar de ello. No tiene nada que reprocharle a los herederos de la casa, hacia los que su familia siente una profunda gratitud. Sabían que esto pasaría tarde o temprano, pero esta circunstancia no contribuye a mitigar la pena. De momento, explica Espí, no se han planteado buscar un nuevo local. Cuentan con más heladerías repartidas por la ciudad y creen que las cosas hay que hacerlas despacio.

La imagen de Pañerías Modernas ha permanecido prácticamente inalterable desde su fundación, a mediados del siglo pasado. La palabra «modernas» en su rótulo contrasta con el clasicismo del escaparate. Su propietario se mueve con prisa entre las chaquetas confeccionadas a medida y espera la llegada del sastre que, dice, acude a la tienda cada sábado. «La operación aún no se ha cerrado», dice en referencia a la compra de la casa Colomera. «Si la venden, nos tendremos que ir, sí», admite. Es una de las pocas tiendas tradicionales de moda y confección que sobreviven en un ecosistema dominado por las marcas de Inditex y Cortefiel.

Como adelantó este periódico, la casa Colomera, en el número 3 de la Plaza de las Tendillas, se convertirá en un nuevo hotel de cuatro estrellas después de que una cadena hotelera haya adquirido este edificio privado que pertenecía a los condes de Colomera. La operación se plasmó en un contrato hace aproximadamente un mes y falta por elevarse a escritura pública. El establecimiento se sumará a la ola de aperturas de establecimientos de gama alta que se está produciendo en la ciudad al calor de los buenos datos de visitas turísticas. La transformación del edificio se llevará por delante los dos comercios que aún sobrevivían a los nuevos tiempos en la Plaza de las Tendillas.