Dos médicos durante una operación
Dos médicos durante una operación - ARCHIVO
SALUD

Hospital Reina Sofía de Córdoba | Esperas en el quirófano por desajustes en el servicio de limpieza

Doctores se quejan de que las demoras en la limpieza de las salas de operación descuadran el horario de las intervenciones

CÓRDOBAActualizado:

LOS recortes sanitarios y la falta de efectivos tienen un efecto en cadena. Si el servicio de limpieza, por ejemplo, funciona con el personal contado, puede que una operación o una prueba diagnóstica haya de retrasarse hasta una hora, que el paciente tenga que tirar justamente de la paciencia hasta tenderse en la mesa de operaciones y que el médico y el equipo quirúrgico pierdan en no hacer nada el tiempo que podrían estar empleando en atender a otro enfermo. No es trata de una exageración. Este tipo de situaciones se dan con cierta frecuencia en el Hospital Reina Sofía durante el verano, tal y como aseguraron ayer a este periódico fuentes laborales del centro.

«No son excepciones. Ni mucho menos. El servicio de limpieza del Reina Sofía está externalizado pero no es ajeno a la merma de sustituciones y eso se nota más que nunca en julio y agosto», señalaron estos mismos interlocutores. «Ha pasado este mes de julio: un enfermo tiene que estar, digamos, a las once de la mañana preparado para que le hagan una prueba diagnóstica o una operación y un celador lo lleva al quirófano... que no está preparado para la sesión a la hora indicada porque todavía no han podido pasar los profesionales de la limpieza para retirar los restos del material de la intervención anterior y dejar la estancia como es debido», relataron las fuentes en cuestión. Y añadieron: «Así que allí están todos: los médicos, los enfermeros y el resto del personal sanitario mano sobre mano treinta minutos o más». La consecuencia de estas disfunciones es, entre otras, que los profesionales sanitarios acaban su jornada laboral más tarde de lo fijado sin que haya una contraprestación económica.

«Y el paciente, claro, lo sufre, porque además luego tiene que vérselas con más retrasos y por los mismos motivos de recortes de personal: acaba la operación o la prueba quirúrgica y un celador es requerido para que traslade al enfermo a una habitación o a una sala de recuperación, pero celadores hay los que hay. Nueva espera y después de que te hayan hecho una prueba, con las molestias que eso acarrea, o de que te hayan operado», indicaron.