Ignacio Fernández de Mesa, presidente de Asaja Córdoba
Ignacio Fernández de Mesa, presidente de Asaja Córdoba - Álvaro Carmona
Agricultura

Ignacio Fernández de Mesa: «El crecimiento del olivar está siendo desmadrado»

El presidente de Asaja Córdoba cree que uno de los grandes retos del año agrícola es la ausencia de lluvias

CórdobaActualizado:

El pasado 1 de septiembre se inició el año agrario 2019-2020. El máximo responsable de la patronal agraria Asaja en Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, analiza los retos a los que se enfrentan los productores en este periodo y las próximas campañas que darán comienzo en la provincia.

¿Cuáles son los principales retos del campo cordobés en los próximos meses?

El año agrario que ahora comienza está marcado por la climatología y por los mercados. Por un lado, la sequía que estamos viviendo y que tanto daño está haciendo a las explotaciones y, por otro, los bajos precios que caracterizan a muchos de nuestros cultivos y productos ganaderos. Por detrás quedan otras cuestiones, pero que también tienen una gran relevancia, como es el caso del presupuesto de la futura Política Agraria Común (PAC).

¿Dónde se está notando los efectos de la falta de lluvias?

El olivar, tanto el verdeo como la aceituna para aceite, lo está pasando realmente mal porque la baja humedad existente provocará una muy baja cosecha y con precios que no mantienen una buena perspectiva. Otro sector que se encuentra en una situación crítica por la sequía es la ganadería. El vacuno y el ovino se han visto muy afectados por la climatología, lo que se suma la crisis de precios que están sufriendo estas actividades.

¿Son compatibles las demandas de Asaja y otras organizaciones de más regadío para Córdoba en el momento actual marcado por la sequía?

Córdoba ha perdido unos 228 hectómetros cúbicos desde los años 90 que abastecían en ese momento a comunidades de regantes como la del Genil-Cabra. Lo que reclamamos es que esa situación se recomponga. Córdoba almacena la mitad de la capacidad de agua embalsada de toda la cuenca, pero sólo recibe el 16 por ciento. Es verdad que vivimos un momento complicado, pero nuestras peticiones forman parte de una realidad. En la zona Norte de la provincia estamos intentando que los embalses existentes allí den un servicio adecuado a la ganadería.

La campaña olivarera está próxima a comenzar. ¿Qué previsiones manejan en Asaja?

Se presenta una campaña que se caracteriza por la escasez de aceitunas y de aceite. En el verdeo ya lo estamos viendo en las 3.000 hectáreas que existen en nuestra provincia. Este mercado destaca por ser tremendamente opaco y por estar determinado por las decisiones del presidente Trump. Esperamos que esa menor producción ayude a un sostenimiento del precio, algo que también confiamos para el aceite de oliva. Es probable que los países del Mediterráneo Sur tengan más producción este año. Eso sí, los olivos están sufriendo mucho con tantos días de altas temperaturas y sin lluvias.

Los precios del aceite de oliva no terminan de subir. ¿Puede cambiar esta situación a corto plazo?

Necesitamos que haya más unión en el sector, no sólo en el ámbito cooperativo, sino también en el caso de almazaras particulares. También hace falta una mayor promoción para llegar a nuevos mercados. Los estadounidenses invierten 10 veces más que nosotros en la promoción de la almendra, a pesar de que su cosecha es la mitad que la nuestra de aceite de oliva.

En los últimos años se ha producido una transformación de la campiña por la sustitución de cultivos como los cereales o el girasol por otros más rentables como el olivar o el almendro ¿Puede haber una especie de burbuja?

En el caso de la almendra, no lo creo porque la superficie en Córdoba sigue siendo muy baja. La superficie de este fruto seco en la provincia apenas alcanza las 3.000 hectáreas mientras que los cereales llegan a las 100.000 hectáreas. No pasa lo mismo con el olivar, cuyo crecimiento está siendo desmadrado. Muchos se pueden arrepentir de haber hecho una inversión importante en este sentido.

Fernández de Mesa en la sede de Asaja
Fernández de Mesa en la sede de Asaja - Álvaro Carmona

Otra campaña que comienza es la de los cítricos. ¿Qué espera?

En cuanto a la producción yo creo que la campaña puede terminar con unos términos razonables. El problema es el mercado exterior. La calidad de nuestra naranja es espectacular gracias al microclima de nuestra zona y los suelos. Llega hasta nuestro país una gran cantidad de producto de Sudáfrica, Egipto y Turquía, países que están desarrollando una competencia desleal con respecto a nosotros. Me parece muy bien la globalización, pero son necesarias cláusulas de salvaguardia que protejan a nuestro sector.

¿Se han cubiertos las previsiones que se hicieron al inicio de la vendimia en Montilla-Moriles?

Se confirma que la campaña terminará con entre un 20 y un 30 por ciento menos de cosecha. Este tiempo ha posibilitado que la uva se recoja un poco antes de lo habitual. Es un cultivo que hay que defender. Hace unos años la superficie de la Denominación de Origen Montilla-Moriles superaba las 20.000 hectáreas y, ahora, apenas llega a las 5.000. Actualmente hay ocho cooperativas vitivinícolas en la provincia que no se ponen de acuerdo entre ellas para actuar ante el mercado. Eso es un error garrafal.

¿La crisis generada por las alertas de la listeriosis puede tener efectos en el sector cárnico?

Yo pienso que no. Este problema es muy determinado y concretado en su origen que afecta a un cierto tipo de elaboración de la carne y a una empresa. La situación se calmará una vez que los casos vayan desapareciendo de la actualidad.

¿Se sabe algo de la próxima PAC tras la última paralización?

Ha habido pocos avances. Cuestiones como el Brexit pueden tener una gran influencia en cuanto que Gran Bretaña ha amenazado con no pagar los 40.000 millones de euros que adeuda a la UE. Estas ayudas son imprescindibles, sobre todo en un momento como el actual en el que muchos cultivos están en pérdidas, por lo que su reducción sería un hecho calamitoso.