Gusanos y saltamontes cocinados
Gusanos y saltamontes cocinados - EFE
AGRICULTURA

Los insectos, el alimento del futuro para la ganadería cordobesa

Para el consumo humano ya hay establecimientos como Carrefour que comercializa con gusanos

CórdobaActualizado:

Ya en 2013 la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recomendaba en un informe integrar insectos comestibles en las dietas para reducir la huella ambiental del Planeta y mantener una dieta de alta calidad, rica en proteínas y minerales, de cara a alimentar a una población mundial creciente. En 2030 se calcula que tendrán que alimentarse más de 9.000 millones de personas, además de los miles de millones de animales que se crían anualmente, por lo que la ingesta de insectos se plantea como solución al hambre en el mundo. Ya es un hábito alimenticio muy extendido en países de África, Asia, Latinoamérica y Australia, pues los insectos se consumen en unos 112 países, entre los que destaca Tailandia, que ha desarrollado toda una industria a su alrededor.

En Europa aún hay muchos prejuicios sobre su consumo, pero los productos alimenticios para seres humanos a base de insectos ya han aterrizado en España y hay quien dice que llegan para quedarse. «Culturalmente llegará el día en que veamos normal la alimentación en la que el insecto esté presente en nuestros platos, aunque antes llegará su integración en la cadena alimentaria como aditivo o integrados en otros alimentos», declara el presidente de la Asociación Profesional Nacional para la Promoción, Innovación y Desarrollo de la Insecticultura en España (Aproinsecta), José Sánchez. No obstante, para ello «hace falta una labor continua y decidida en la mejora de su regulación y en la promoción de los productos insectícolas por su calidad alimentaria para conseguir una normalización de su consumo en el caso de la alimentación humana, pero tarde o temprano veremos normal comer gusanos, grillos y otros insectos, que en algunos casos son auténticas delicias por su sabor», sostiene Sánchez.

Ya se pueden adquirir en pequeñas tiendas e incluso en algunos supermercados de la cadena de distribución Carrefour, que mantiene a la venta (también por su página web) snacks de gusanos molitor aderezados con ajo y finas hierbas, gusanos búfalo con chili picante o grillos con cebolla ahumada y salsa barbacoa. Pero, ¿es legal la venta de insectos para el consumo humano en España? La legislación vigente solo permite que entren en el mercado nacional los insectos producidos en otros países, y por poco tiempo.

«En España no está permitida la venta de insectos para el consumo humano, sin embargo, bajo el principio de reconocimiento mutuo de los Estados Miembros, se permitiría la comercialización de ciertas especies de insectos procedentes de Bélgica, Austria, Finlandia, Dinamarca, Reino Unido y Holanda, que se encuentran al amparo de la moratoria establecida por el Reglamento 2015/2283 y su despliegue», explica la consultora en inocuidad alimentaria, calidad y sostenibilidad, Irene Ruiz. En este sentido, añade que «dicha moratoria finaliza el 31 de diciembre de 2019 y, a partir de esta fecha, no se podría comercializar ningún alimento procedente de insectos para el consumo humano. No obstante, en el caso de los productores que, antes de haber concluido la moratoria, hayan solicitado la inclusión de su producto en el catálogo de nuevos alimentos podrán seguir comercializando dicho producto hasta el 2 de enero de 2020, a la espera de que exista un dictamen sobre la autorización presentada».

El reglamento europeo 2285/2015 que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2018 establece un catálogo de nuevos alimentos o «Novel Foods» en el que se incluyen por primera vez los insectos, «lo que no indica que puedan ser comercializados», recalca Irene Ruiz. Lo que sí se abrió en enero de 2018 es «la posibilidad de que las empresas que deseen comercializar insectos para consumo humano soliciten el permiso pertinente, aunque desde que se solicita hasta que te dan la autorización pueden pasar hasta 15 meses», apunta la experta.

Para el ganado

Pese a que a la comercialización de insectos para el consumo humano aún le quedan meses de desarrollo y madurez regulatoria, en la actualidad la proteína de insecto ya es una realidad en la alimentación animal. De hecho, se puede emplear como alimento vivo para animales exóticos o como proteína de alto valor para alimentación de mascotas.

Por ello, la cría de insectos en granjas está despuntando como nuevo negocio en España y, especialmente en Andalucía, siendo «una gran oportunidad para el sector agrario y el desarrollo rural». De hecho, «la insecticultura es una oportunidad valorada en más de 1.180 millones de dólares a nivel mundial para el año 2.023», apunta Aproinsecta. Una estimación «que es más que conservadora si atendemos a la calidad de la proteína insectícola, la normativa favorable que la Unión Europea está potenciando en el sector y al gran interés que la insecticultura está despertando en grandes inversores», sostiene la entidad.

Las razones son que «se trata de una actividad limpia y segura, que no emite olores, emisiones ni vertidos. Además, la inversión es baja y el nivel de capacitación es accesible». A esto se suma que la calidad de la proteína obtenida de origen insectícola «es mejor que la de otras fuentes, por lo que podemos obtener mejoras en el engorde y la calidad ganado porcino y avícola, entre otros animales».