Antonio Valerio en su laboratoio de la Facultad de Veterinaria
Antonio Valerio en su laboratoio de la Facultad de Veterinaria - ROLDÁN SERRANO
INVESTIGADORES DE LA UCO

Investigadores de la Universidad de Córdoba: Antonio Valero, matemáticas para unos alimentos más seguros

Especializado en el área de Higiene y Microbiología de los alimentos, su labor incide en la industria de la alimentación

CórdobaActualizado:

El profesor Antonio Valero Díaz pertenece al Grupo de investigación denominado «Hibro» y que está dedicado a la Higiene Bromatológica. Lo conforman, según explica, una serie de profesores e investigadores especializados en el área de Higiene y Microbiología de los alimentos -más concretamente, en el ámbito de la seguridad alimentaria-.

«Nuestras líneas de investigación -afirma Valero- son complementarias e integradas, especialmente relevantes en el campo de la agroalimentación ya que están siendo demandadas por diferentes organismos y entidades oficiales a nivel nacional en materia de nutrición y seguridad alimentaria». Apuestan igualmente por la cooperación en investigación a nivel internacional y por la investigación aplicada, de ahí las relaciones que mantienen con distintos grupos de investigación, empresas y entidades públicas españolas y europeas.

La investigación del grupo Hibro está principalmente enfocada en el campo de la microbiología predictiva y evaluación cuantitativa del riesgo microbiológico en alimentos. En este caso, explica Valero, «estudiamos el comportamiento que presentan distintos microorganismos patógenos y alterantes en matrices alimentarias bajo distintas formulaciones y condiciones de almacenamiento». Gracias al desarrollo de modelos matemáticos de predicción, pueden conocer la evolución de los microorganismos y con ello prevenir problemas de salud pública relacionados con la seguridad alimentaria y alteración de los alimentos. Este aspecto, considera el profesor, «es de alto interés tanto para las autoridades sanitarias como para las empresas agroalimentarias, ya que el desarrollo de modelos de microbiología predictiva permite optimizar las condiciones de procesado, almacenamiento y distribución de los alimentos, contribuyendo a la mejora de los sistemas de gestión de calidad de las industrias».

Evitar toxiinfecciones alimentarias

Valero explica también que «la evaluación cuantitativa del riesgo microbiológico está siendo considerada por las principales autoridades a nivel mundial como una herramienta de gran utilidad para estimar el impacto de las toxiinfecciones de origen alimentario sobre una población concreta». De este modo, se pueden diseñar estrategias y medidas de gestión encaminadas a mitigar el riesgo asociados a patógenos de transmisión alimentaria, tales como la reducción de la temperatura de almacenamiento de los alimentos perecederos, la restricción del consumo de ciertos alimentos considerados de riesgo para sectores concretos de la población o la implementación de medidas de higiene y manipulación en el ambiente doméstico. Cabe destacar en ese sentido que el grupo ha desarrollado una app informática (MicroHibro; www.microhibro.com) que integra la aplicación de modelos de microbiología predictiva y evaluación cuantitativa del riesgo microbiológico en alimentos.

«A todo ello se añaden otras líneas complementarias tales como la estimación de la vida comercial de los alimentos, el desarrollo de criterios microbiológicos y nuevos métodos de análisis de los alimentos», según explica este profesor cuyo trabajo en la Universidad está fundamentalmente dedicado a la docencia en las titulaciones adscritas a la Facultad de Veterinaria, así como a la investigación y, en los últimos años, a la gestión como coordinador del Grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.Antonio Valero reconoce por último que «en muchas ocasiones no es fácil compaginar investigación y docencia, sobre todo si se pretende estar al máximo nivel en ambas», y valora por ello «las ganas y la dedicación, que al fin y al cabo nos ayudan a superar muchas dificultades».