Isabel San Sebastián, con José Calvo Poyato, durante el Foro Cultural de ABC Córdoba - Valerio Merino
FORO CULTURAL ABC

Isabel San Sebastián: «Escribo novela histórica para huir de la realidad política»

La periodista y escritora presenta en Córdoba «La peregrina», sobre el nacimiento del Camino de Santiago

CórdobaActualizado:

¿Qué lleva a una periodista con una larga y exitosa trayectoria a escribir novela histórica? La pregunta se la ha hecho este miércoles José Calvo Poyato a Isabel San Sebastián, que ha protagonizado en Córdoba el Foro Cultural de ABC. Y ella ha respondido con claridad: escribe «para huir de la realidad política, de hablar de la corrupción y de los problemas».

Por eso se refugia en la novela histórica, que le sirve para contar «la historia de esta gran nación, de España, que es mucho más antigua de lo que dicen», y de la que habla en sus orígenes. Es el caso de la novela «La peregrina», en el que relata una historia ambientada entre los años 825 y 835, en el momento en que se encuentran las reliquias del apóstol Santiago y nace el camino que vertebraría a España y Europa.

Presión de los musulmanes

Isabel San Sebastián cuenta en la novela cómo el rey astur Alfonso II El Casto realizó el primer camino, que poco después se convirtió en «un chorro de esperanza para la Europa cristiana», en una época de guerras constantes. La novela relata también la resistencia de los cristianos frente a la presión de los musulmanes en la cornisa cantábrica, y cómo se unieron todos, astures, vascones y gallegos, en aquella época y gracias al trabajo del rey.

Lo hace, ha explicado Isabel San Sebastián, a través de Alana de Coaña. «Es mi alter ego medieval, una mujer astur de madre pagana y padre godo, con una cultura matriarcal y con mucha personalidad», relata. El Foro Cultural se ha celebrado en el salón de Cajasur en Gran Capitán, con la presencia de un público que ha ocupado todos los asientos.

Su relato, ambientado en una Alta Edad Media en la que no abundan las fuentes documentales e históricas, le sirvió también para deslizar la idea de la antigüedad de la nación española y de la unión en la Península Ibérica. También de las «razzias» o incursiones de los mususulmanes a los territorios de Asturias que no se les sometían, y que terminarían dando lugar a los comienzos de la Reconquista.