DESDE MI RINCÓN

Jaime Loring, el misionero

En su memoria solo estaban las carencias de los más necesitados y su solución. Lo demás no le interesaba ¡Ese era Jaime!

José Luque
CÓRDOBAActualizado:

Me cogió a contrapié la muerte del jesuita y amigo Jaime Loring. Le conocí a través de un común Amigo, Fernando Pérez Camacho, con el que ahora disfrutará del paraíso. Desde el primer día supe que estaba ante un hombre excepcional y curioso. Un buscador de razones que avalaran sus propuestas de cambio. No comprendía ni aceptaba las enormes diferencias sociales existentes entre personas. Él había hecho opción por los más débiles y necesitados y buscaba la manera de solventar pacíficamente esas diferencias. Desde el primer momento supe que procuraría involucrarme, pues era misionero a tiempo completo. Pocos días más tarde me citó a tomar una cerveza y aprovechó el momento para pedirme una opinión. Está

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