Jardín del Palacio de Viana de Córdoba
Jardín del Palacio de Viana de Córdoba - Estrella Fernández-Martos
ACUARELA Y TINTA

El jardín del Palacio de Viana

Cada uno de los patios del monumento tiene un sabor diferente

CórdobaActualizado:

Hablar de patios en Córdoba es, cómo no, hablar del Palacio de Viana. Cada uno de sus patios tiene un sabor diferente y una belleza independiente de los demás, manteniendo la armonía del conjunto como en pocos entornos se consigue. Desde la espectacularidad de los patios de Recibo, la Cancela o las Rejas hasta la intimidad del de la Madama, del Archivo o de la Capilla. Las macetas del patio de los Gatos, las rejas del de los Hardineros y el pozo del patio al que da nombre, son, quizá, los detalles que más nos pueden trasladar a otros espacios. Pero después de tantos días de macetas, hoy vamos a pasear por el Jardín.

Alivia adentrarse entre los parterres de boj a la sombra de los grandes árboles y vagar por sus caminos y rincones. Tiene mucho encanto un jardín de planta clásica europea levantado con plantas orientales. Fuente, rosales y palmeras conviven con toda paz. Y naranjos. También en espaldera, naranjos y limoneros abrigan las paredes del palacio y el muro que rodea el jardín. Cerca de mí, un matrimonio mayor pasea por los parterres como si lo hicieran a menudo, como si pasearan por su propia historia. No tienen prisa, por momentos se detienen a comentar algo que han visto y se sonríen. Doblan las campanas de San Agustín que podemos ver y oír desde aquí; ellos se miran e, inclinándose el uno hacia el otro, se sonríen abiertamente. Quién sabe adónde habrán viajado en ese instante.

Sigo el paseo hasta la fuente central en dirección al palacio. Más adelante, al amparo de la casa, se intuye ya la alberca y el patio del pozo. Mientras me quedo con la imagen del rincón, me cruzo con la pareja de antes y nos sonreímos los tres a modo saludo. Ellos siguen su camino y yo miro en derredor preguntándome qué historias podría contar el jardín si no fuera porque debe callarlas.