Javier Piedra en el almacén de la cadena que dirige, en el polígono de Las Quemadas
Javier Piedra en el almacén de la cadena que dirige, en el polígono de Las Quemadas - FOTOS: RAFAEL CARMONA
CONTRAMIRADAS

Javier Piedra, Supermercados Piedra: «Con mentalidad de Goliat no te irá bien»

Hace medio siglo su padre abrió una bodeguilla de 34 metros cuadrados; hoy, este empresario dirige con su hermano la mayor red de alimentación de Córdoba

CÓRDOBAActualizado:

Un día antes de montarse en la Alsina para emprender en Granada una prometedora carrera como profesor de Educación Física, Javier Piedra se enfrentó a un crudo dilema. Su madre lo emplazaba a tomar el camino de su vocación profesional. Su padre guardaba un sonoro silencio. El hermano pequeño de los Piedra rompió a última hora el billete de sus deseos y se integró en la boyante empresa familiar. «Me pudo más no darle un disgusto a mi padre», admite sentado en su despacho del Polígono de las Quemadas.

Javier Piedra es hoy un feliz empresario, sin un ápice de remordimiento por aquella decisión tomada al borde de los 18 años, y gestor junto a su hermano José Antonio de una compañía que factura cien millones de euros al año, cuenta con más de 800 trabajadores e integra una red de 60 supermercados. Medio siglo después, aquella bodeguilla de 34 metros cuadrados fundada por sus padres en La Viñuela resiste con vigor los embates de las grandes transformaciones comerciales que convulsionan el planeta.

-¿Y cómo se levanta un imperio de una bodeguilla de 34 metros cuadrados?

-Imperio no. ¿Cómo ha ido creciendo todo esto? Es que no te das cuenta. Es una máquina programada. No hay otro secreto que la suerte y trabajar mucho. Ser muy responsable y cuidadoso con las inversiones. Constancia, formalidad, currar.

-Llevan ustedes 51 años poniendo piedras en cada barrio. ¿Cuál es el secreto de la longevidad?

-De la primera a la tercera generación, el 92% de las empresas cierra. Hay muchos factores. Sobre todo, cuando se incorporan personas de la familia: maridos, esposas, primos, hijos. Es el principal motivo de fisuras. Con mi hermano puedo tener formas distintas de ver las cosas. Pero cuando sales por la puerta, es tu hermano. Eso no se puede olvidar.

-Difícil reto.

-Sin lugar a dudas. Por eso tienes que aprender que, por encima del negocio, está la familia. Si fallas, el negocio no dura. Nuestro consejo tiene cinco personas. Tres profesionales externos, José Antonio y yo. Una de ellas es José Javier Rodríguez Alcaide. Lleva 30 años con nosotros. Como si fuera de la familia. Y nos pone los puntos sobre las íes.

-¿Qué puntos sobre qué íes?

-Que la empresa no puede pesar más que la familia. Y que la familia no se meta en la empresa. Eso lo tiene grabado a fuego.

-¿Y le hacen caso?

-Al 110 por cien.

-Cien millones de facturación, 60 tiendas, 800 empleados. ¿Hasta dónde quieren llegar?

-No tenemos miras. Vamos a nuestro ritmo. Somos jóvenes pero hay que pensar en las incorporaciones de otra generación, si es que van a estar o no.

-Lo mismo cogen la Alsina.

-De hecho, tenemos una sobrina trabajando en Londres en el mundo financiero.

«¿Cómo se combate a Amazon? Yo no tengo la respuesta, tenemos que encontrarla»

-¿Y usted qué hará? ¿Lo que hizo su madre o lo que hizo su padre?

-Es una buena pregunta. A mis hijos no les obligaré a trabajar en la empresa. Aquí hay unas normas que cumplir. Y, si no quieren, les voy a ayudar al máximo. Lo importante es ganarte la vida con lo que te guste.

-En términos comerciales, ¿Piedra es más David o más Goliat?

-Más David. Siempre David. Si tienes mentalidad de Goliat no te irá bien.

-¿Las grandes superficies de la alimentación son ya reliquia del pasado?

-Sí. Con el cambio de la forma de compra de los consumidores están quedando muy atrás. Cuando empezaron aquí, las colas en Carlos III para entrar eran tremendas. Era la moda del momento.

-¿Y qué dijo su padre cuando llegaron los gigantes franceses?

-Que había que pelear. Y peleamos. Y nos mantuvimos. Nosotros y otras empresas cordobesas. Nunca tiramos la toalla.

-Su padre era un resistente.

-Un resistente. Una persona con una fuerza interior tremenda que te sabía motivar.

El padre de Javier, José Antonio y Juan Piedra, fallecido en accidente de tráfico en 1994, era funcionario de la Policía Nacional. En 1968, decidió abrir una pequeña bodeguilla en la cochera de su Seat 600. Necesitaba un ingreso complementario para su exigua nómina. Siete años después, estrenó nuevo local en la plaza del Alpargate. Era el inicio de una expansión comercial sin apenas precedentes en Córdoba.

«Mi padre era muy competitivo. Le gustaba, desde la humildad, estar siempre entre los primeros. Fue disruptivo en la forma de comercializar, sobre todo en su agresividad con los precios. Trabajaba 14 o 15 horas diarias y eso lo tengo metido en mi mente», argumenta Javier Piedra.

«Las tiendas inteligente tienen daños colaterales»

-En el mundo global que se avecina, ¿el pequeño comerció resistirá?

-No se avecina. Lo tenemos aquí ya. Es un cambio muy potente. ¿Hacia dónde? Sí puedo decirle que todos vamos a perder venta. Hay sectores que están desapareciendo. En la banca, hay países que ya no tienen ni una sucursal. Esto va que vuela.

-¿Tienen miedo al futuro?

-Hay que tener respeto. Si vas con miedo, vas con dos cosas. El miedo vamos a intentar metérselo nosotros a los demás.

-¿El pez grande siempre se come al chico?

-El pez chico no se puede comer al grande. Pero sí vivir al lado. Hacer una guerra de guerrillas. Si no les molestas mucho, porque cuando quieran te comen.

-¿Qué han aprendido del fenómeno Mercadona?

-De Mercadona y de toda la competencia, muchísimo. Todos le tenemos un respeto profesional. Nos han enseñado muchísimo. Hoy la competencia que le podemos plantear no es la misma que hace 15 años. Conocemos bien las cosas que hacen magníficamente y las que no hacen tan bien es donde tenemos que estar: en nuestros perecederos y nuestra atención al público.

-¿Y qué tiene que aprender Mercadona de Piedra?

-Difícil es que aprenda de Piedra. Aunque con humildad siempre se aprenden cosas positivas.

-¿Cómo se combate a Amazon?

-Esa es la pregunta que nos hacemos todos los dirigentes de empresas del país. Y del mundo entero. Entre la china Alibaba y Amazon se están repartiendo el mercado mundial. Es muy difícil competir con ellos. Hoy no tengo la respuesta. Tenemos que encontrarla. Nosotros tenemos nuestro comercio electrónico en marcha desde enero de este año. Parece que va pintando muy bien.

-¿Mañana compraremos las manzanas con un click de ratón?

-Quiero pensar que las manzanas no. Si esta pregunta me la hace en Madrid, le diría que sí. En París también. Pero donde nosotros operamos, en ciudades más pequeñas, habrá un huequecito donde tenemos que defendernos.

«A mi alcalde solo le pido que ame a su ciudad»

-¿Sueña con las tiendas inteligentes?

-Sueño con la tecnología en general. Llevamos ya con robótica diez años. Buscando siempre la eficiencia. El peligro de las inteligentes es cómo vamos a compatibilizar eso con las personas. Con los trabajadores. Las tiendas inteligentes tienen daños colaterales importantes.

-Por cierto, tenemos el 28 de abril a tiro de piedra.

-Tenemos que aspirar a que los políticos nos cuiden. Están para eso. Para velar por las personas.

-¿Y qué espera de su futuro alcalde o alcaldesa?

-Que ame a su ciudad. Solo eso.