El presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios, durante la conferencia en Córdoba en la que murió
El presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios, durante la conferencia en Córdoba en la que murió - Valerio Merino
TRIBUNA

José Luis García Palacios, el mérito es suyo

El premio al mejor expediente fue una idea suya destinada a premiar el esfuerzo

CórdobaActualizado:

El pasado día 27 de noviembre año nos dejaba, de forma súbita y sin previo aviso en Córdoba, don José Luis García Palacios, presidente de la Fundación Caja Rural del Sur. Apenas dábamos crédito a lo sucedido, pues don José Luis se encontraba presidiendo un acto en nuestro Rectorado en el que la Fundación reconocía el mérito y el esfuerzo a los estudiantes de la Universidad de Córdoba.

Y es que él disfrutaba con estos reconocimientos a los demás, de una forma natural, no impostada, como correspondía a su categoría humana y profesional. Y así lo percibió siempre el auditorio. La concesión de los Premios Caja Rural del Sur al mejor expediente de nuestra Universidad fue iniciativa suya («Rector, ¿qué te parece si damos un premio a tus mejores estudiantes?», me propuso allá por enero de este año); una iniciativa encaminada a poner en valor el mérito en una sociedad en la que se ha instalado la mediocridad y que, por más que hablemos de calidad y excelencia, no presta la suficiente consideración al esfuerzo, la constancia, el sacrificio y, en general, a los valores.

Una sociedad con una juventud a la que se pretende adormecer, cuando no alienar, con programas de televisión cuyo principal objetivo, lejos de formar, es recordarnos a todos aquel «pan y circo» de Roma. Tenemos la fortuna en la actualidad, no obstante, de contar con muchos jóvenes que son auténticos rebeldes, y por eso van a contracorriente, sin dejarse seducir por lo fácil e inmediato; jóvenes que se esfuerzan y dan lo mejor de sí mismos; jóvenes capaces de anteponer la obligación a la devoción; jóvenes inconformistas, que no limitan su formación a los estudios reglados, y que la complementan con actividades que aumenten sus competencias y los enriquezcan en valores.

Son jóvenes dispuestos a aprovechar -y así lo hacen- las oportunidades que, como Universidad pública que somos, ponemos a su alcance, para convertirse en buenos profesionales y mejores ciudadanos el día de mañana. Jóvenes que han podido desarrollar sus capacidades gracias al acompañamiento de sus sacrificadas familias, al de sus maestros y sus profesores: toda una obra coral que, además, creo ha encontrado continuidad en la Universidad de Córdoba, porque nos hemos convertido en «cómplices» de aquellos que han compartido sus éxitos y han sido el firme apoyo en momentos de zozobra para toda esta juventud que busca sus sueños.

A una representación de estos jóvenes, a ellos y ellas, dirigía don José Luis García Palacios sus últimas palabras ese día pidiéndoles que al igual que hoy son el orgullo para sus padres, trabajen y vivan para ser también el orgullo de sus hijos mañana y un referente en la sociedad que les va a tocar vivir.

Esos jóvenes, esas familias, nosotros como comunidad educativa y también, por supuesto, como sociedad, necesitamos que se reconozca el valor del mérito. Y ahí estaba don José Luis, con su cercanía y su humanidad desbordantes, con su sentido del deber y la responsabilidad y del compromiso con los demás para hacer de esta una sociedad mucho mejor. Suya fue la idea de estos reconocimientos. Suyo es el mérito.

José Carlos Gómez Villamandos es el rector de la Universidad de Córdoba.