José Rodríguez Moyano
José Rodríguez Moyano - Roldán Serrano
Contramiradas

José Rodríguez Moyano: «La terapia celular es el futuro de la medicina»

Ganador del Premio a la Excelencia Sanitaria 2019

CórdobaActualizado:

Acaba de recibir el Premio a la Excelencia Sanitaria 2019. El mismo galardón que obra en las vitrinas de Luis del Olmo, Vicente del Bosque, el Padre Ángel, Mingote o Manolo Santana. Casi nada. Es el segundo año consecutivo que el doctor Rodríguez Moyano es reconocido por su práctica médica. En 2018, le fue entregada la Medalla al Mérito Sanitario por la Ilustre Academia de las Ciencias de la Salud. Es especialista en terapia celular. «El futuro de la medicina», según sostiene. Pero también se ha prodigado como osteópata y especialista en fibromialgia, de cuya dolencia publicó un manual hace algunos años.

José Rodríguez Moyano (Córdoba, 1958) se formó en medicina interna bajo el magisterio del doctor López Laguna. Fue en un viaje a París cuando contactó con un osteópata que lo inició en una práctica inédita en Andalucía. Era 1990. Recibió formación especializada en la Universidad Norte de París durante tres años y en 1992 instaló su propia consulta en Córdoba. «Había pacientes que no acababan de mejorar. No encontraban la respuesta que esperaban. Y empecé a trabajar con otras terapias que no tuvieran efectos secundarios. Experimenté con medicina biorreguladora con buenos resultados», afirma sentado en su consulta.

Aquí trata a pacientes con hernias discales, menisco o dolores de articulaciones. Y se ha topado con muchos casos de fibromialgia y sus procesos reumáticos. «Siempre trato de combinar las dos terapias. La química y esta otra. Y trabajo la alimentación y la dietética», explica.

Premio a la Excelencia Sanitaria 2019. ¿Cuáles son los méritos que le han reconocido?

Están relacionados con el tratamiento de terapias con células madre. Hemos tratado algunos casos con resultados espectaculares. La técnica consiste en una liposucción de células madre al paciente en su tejido graso para reimplantarlas luego.

¿Qué puertas ha abierto la terapia celular?

Es el futuro. El camino de la medicina.

¿Qué significa exactamente el futuro?

Se va a aplicar a muchas enfermedades raras. Y se resolverán problemas donde hoy no tenemos la respuesta. Si no de curación definitiva, sí de una gran mejoría.

¿Qué aportó usted con su «Manual de Fibromialgia»?

En el libro señalo las causas y su tratamiento. Y todos los profesionales que quieran lo pueden experimentar.

En páginas especializadas de internet se dice que la fibromialgia es todavía una «patología desconocida y polémica».

Es desconocida para quien no la conoce. Lógicamente. Para quienes la conocemos, ya no es desconocida.

¿Y cuáles son las causas?

Patologías tóxicas por procesos relacionados con la alimentación o situaciones infecciosas crónicas. También por contacto con materiales metálicos tóxicos o sustancias químicas.

¿Es una enfermedad rara?

Se contempla como enfermedad reumática inespecífica. No está determinada claramente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la deja en situación extraña.

En España, ¿si te ha tocado una enfermedad rara te ha tocado la negra?

No es en España únicamente. Es en todo el mundo. Cuando aparece una patología de este tipo, que es difícil, los conocimientos del médico especialista no le dan lugar a poder ver otras posibilidades terapéuticas. Por ejemplo, la osteopatía. ¿Por qué no existe en los hospitales públicos?

Usted dirá.

Entiendo que en muchas patologías uno está muy cómodo en lo que conoce. E iniciar una nueva búsqueda de otro tipos de planteamientos terapéuticos cuesta trabajo. Muchos catedráticos, sin embargo, conocen bien la osteopatía.

Es usted experto en medicina integrativa, que combina la medicina científica con otras terapias alternativas.

Yo no lo diría así. La medicina integrativa es la medicina tradicional, que se complementa con otras terapias. No es contra nada. Siempre es de apoyo a lo conocido. No es alternativa. Suma.

¿Hay medicina fuera de la ciencia?

Insisto en que no es medicina alternativa. Las terapias que hago están dentro de lo oficial. No son terapias que he conocido en una academia. Están en las universidades. Estamos dentro de la medicina. Lo que no estamos dentro es de las terapias habituales.

¿Y qué terapia regenerativa necesita el sistema público de salud?

Yo no practico acupuntura, pero está demostrado que es útil, aunque eso supondría una reducción de medicamentos impresionante.

O sea, que, en su opinión, subyacen los intereses farmacéuticos.

El tema económico siempre está por medio.

¿Salud pública o salud privada?

Estamos hablando de calidad. La salud pública es la mejor en los procesos agudos y graves. Pero en las cosas crónicas, más leves, es la peor. No tienen medios suficientes para resolverlos. Ahí falla.

¿Le alimentan los premios?

Lo que me producen los premios es sorpresa. Quizás me estoy haciendo viejo. Eso sí: es grato que reconozcan tu trabajo.

El nuevo consejero de Salud es un médico cordobés. ¿Duerme ya más tranquilo?

Lo conozco. Es una persona humana, a quien conocí en el Colegio de Médicos. No he tenido mucho trato con él. Mejor que él nadie sabe qué es la medicina de familia.

¿Le quita el sueño la investidura?

No. Nada. Para el país es muy importante, pero mi mente está ahora en otras cosas.