Juan Bonilla, en la Delegación de Cultura de Córdoba
Juan Bonilla, en la Delegación de Cultura de Córdoba - Valerio Merino
CULTURA

Juan Bonilla: «El género me da igual, es potestad del lector hacer con el texto lo que le plazca»

El escritor jerezano presenta en Córdoba «Totalidad sexual del Cosmos», en que rescata la vida de la artista Nahui Olin

CórdobaActualizado:

Juan Bonilla (Jerez, 1966) presentó este lunes en Córdoba «Totalidad sexual del cosmos», donde narra la vida de Nahui Olin, pintora y poeta mexicana que conoció el brillante París de los años 20.

¿Qué ha encontrado en el personaje para dedicarle un libro?

Tuvo una vida fascinante, una vida de novela, y aparte de los muchos aspectos interesantes que hay en ella, están las circunstancias de su descubrimiento. El hecho de que fuera una artista y una poeta absolutamente olvidada durante décadas, y que de repente el empuje personal y la obsesión de una investigador, que se pasa años tratando de recomponer el puzzle de su vida, hace que se convierta en alguien que conocemos y de quien podemos ver cuadros y leer sus libros. La figura del investigador, que ocupa la última parte de la novela, es la que me convence de que hay ahí un relato que quiero contar.

¿Es su libro una novela o un libro que se lee como novela?

A mí el asunto del género me da un poco igual. Es potestad del lector hacer con el texto lo que le plazca, sobre todo en libros que están en la frontera entre un género y otro. En realidad, si tuviera que elegir me gustaría que se leyera el libro como un poema, pero me parece una discusión un poco superada. Incluso esa expresión de que se lee como una novela no tiene por qué ser elogiosa o buena. Si yo leo un estudio sobre los inmigrantes decir que se lee como una novela no tiene por qué ser precisamente bueno, y al revés. Me da un poco igual.

«Contar significa ordenar; es el combate entre la realidad y la narración de la realidad»

Un poema se lee de forma pausada.

Así es como me gustaría que me leyeran, sí.

He leído un comentario de la serie «Chernobyl» en que se ensalzaba la potencia de la realidad como material narrativo. ¿Está de acuerdo?

La realidad es absolutamente insuperable. El único problema es como concentrar todas esas fuerzas que se dan en realidad, que es caótica, en el relato, que es algo ordenado. Contar no significa más que ordenar. Ese es el combate entre la realidad y la narración de la realidad.

¿Para eso está la técnica del narrador?

Sí, pero cuando un narrador se encuentra con una historia cedida por la realidad y ajustándose a ella consigue un relato, consigue darle un orden, el resultado casi siempre es bueno.