La alcaldesa sonríe durante la noche electoral en la sede del PSOE de Córdoba
La alcaldesa sonríe durante la noche electoral en la sede del PSOE de Córdoba - Rafael Carmona
PRIMERA PLANA

El Juego de Tronos de la capital

La batalla de las generales, la última antes de las municipales, acaba con el PSOE ondeando su bandera en territorio del PP

CórdobaActualizado:

Tengo los dos últimos capítulos de Juego de Tronos pendientes de ver y soy gran fan de la serie. La ansiedad hace que lo mire todo bajo el prisma del universo creado por George R.R. Martin, David Benioff y Dan Weiss. Así se me viene a la cabeza que las generales han sido la última batalla antes de la gran guerra de las municipales. La contienda deja en la capital a las distintas Casas en diferentes posiciones antes de la lucha final del 26 de mayo.

El PSOE hizo ondear el domingo su bandera en un territorio que durante más de una década ha sido feudo del PP. Aunque las municipales son unos comicios distintos, tiene el viento a favor de los socialistas a nivel nacional y de la guerra civil del centro derecha. Eso sí, con el rabillo del ojo mira a la pelea interna de la izquierda alternativa, que, si no suma lo suficiente, puede dejar a Isabel Ambrosio sin bastón de mando. Ahora bien, si el PSOE fuera el más votado y las matemáticas y los pactos nacionales lo permitieran, la regidora activaría su alianza favorita: gobernar con Cs.

En el campo de batalla, yace el PP. En todos los distritos, ha perdido más de un 39% de las papeletas respecto a las anteriores generales. Ve atónito cómo sus particulares caminantes blancos, Cs y Vox, han asaltado sus fortalezas tradicionales y le roban muchos votos en sus fortines. Con una marca nacional en horas bajísimas, su gran esperanza es que sus opciones se revitalicen con el debate local, en el que podrá atacar por el flanco de la floja gestión del cogobierno PSOE-IU.

Cs sigue con su escalada y, dentro de la contienda del centro derecha, ya exhibe los galones de haber sido el28-A el partido más votado de los tres en liza en los distritos Sur, Levante y Fuensanta. Está en linea ascendente, se queda a 3.000 votos del PP y hay que ver qué aporta la nueva «Khaleesi» de las huestes naranjas, la alcaldable Isabel Albás, actual parlamentaria regional.

En el reino de la izquierda alternativa, por el contrario, manda la tristeza. Unidas Podemos tiene pinta de tener menos futuro que Ned Stark -los no iniciados en esta saga televisiva que acudan a Google y, cuidado, el mensaje incluye spoiler-. Otra vez la suma del partido morado y de IU restó votos. Y de cara a las municipales, sus fuerzas teóricamente se debilitarán porque cada Casa hará la guerra por su cuenta: la coalición de izquierdas, Podemos y Ganemos irán separados.

Vox es la sensación de la última temporada del Juego de Tronos municipal. Ha sumado 29.114 votos saliendo de la nada de 2016 (384). Su populismo de derechas, forjado en un grupo de ideas fuerza: unidad de España, combate a la inmigración ilegal o lucha contra la «dictadura progre», es hasta ahora un arma imbatible. Está por ver qué eficacia tiene dicha arma en el debate local y qué capacidad tiene este partido para lanzar propuestas para Córdoba. ¡No se separen de los medios! ¡Empieza la guerra por el trono de Capitulares!