«Fuensanta», el cuadro más caro de Romero de Torres, expuesto en Zaragoza
«Fuensanta», el cuadro más caro de Romero de Torres, expuesto en Zaragoza - EFE
CULTURA

Julio Romero de Torres muestra el alma de sus mujeres en Zaragoza

La Fundación Ibercaja celebra una exposición con obras del pintor cordobés en manos privadas

CórdobaActualizado:

Un cronista gráfico pero también un pintor profundo, literario y narrativo que retrató las innumerables almas que anidaban en las mujeres. Así describe la Fundación Ibercaja al pintor cordobés Julio Romero de Torres, en la exposición que se acaba de inaugurar en el Patio de la Infanta de Zaragoza. «Julio Romero de Torres. Pintor de almas» es el título de esta exposición que recoge una treinta de obras que representan las distintas feminidades que interpretó e inmortalizó Julio Romero de Torres a través de su obra. En ella retrata el autor a mujeres de todas las condiciones y temperamentos.

Todas las obras expuestas en la capital aragonesa proceden de colecciones particulares de España y Europa aunque muchas de ella deshicieron el camino de su primera venta en América y tres son propiedad de la Fundación Maxam. La presentaron el director general de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo; la directora de los Museos Municipales de Córdoba ya máxima experta en la obra del pintor, Mercedes Valverde, y Marisa Oropesa, comisaria de la exposición.

Marisa Oropesa, José Luis Rodrigo y Mercedes Valverde, junto a una de las obras
Marisa Oropesa, José Luis Rodrigo y Mercedes Valverde, junto a una de las obras - EFE

Mercedes Valverde subrayó la dificultad para datar las obras ya que el pintor no las fechaba, lo que ha requerido un proceso de investigación para cada una de ellas. El abanico temporal de la muestra es muy amplio: está «Huerta de Córdoba», de hacia 1895 y una de sus primeras obras, y también «Fuensanta», de 1929. Es el cuadro que se utilizó para los billetes de cien pesetas y por el que más se ha pagado de Julio Romero de Torres: 1,2 millones de euros en el año 2007.

Se puede ver un retrato de «Pastora Imperio», musa de los intelectuales de la época, y otro de la «Señora de Rodrigáñez», abuela del ministro Miguel Boyer. Según ha dicho, representó a la aristocracia, al tiempo que «estuvo amparado por la política, por los intelectuales», a quienes también retrató, así como al mundo del espectáculo. Resaltó también que fue «arriesgado, trasgresor, un gran innovador», y como ejemplo mencionó no de los primeros cuadros que se puede ver en la muestra «Jugando al monte o Humo y azar», de 1924, donde aparecen dos mujeres jugando a las cartas y cobran protagonismo en la imagen «sus piernas, cubiertas con unas medias de seda», cuando «nadie pintaba una falta corta» en ese momento.

Uno de los cuadros de Julio Romero de Torres expuestos en Zaragoza
Uno de los cuadros de Julio Romero de Torres expuestos en Zaragoza - EFE

Valverde añadió que Julio Romero de Torres es un pintor «profundo, narrativo, literario» y sus cuadros «están basados en símbolos a través de los que narra lo inenarrable», al tiempo que ha sido un artista «que ha llegado al pueblo». Otras obras que se pueden ver en la muestra son el retrato de una mujer de la burguesía, el de «María de la Concepción García-Escudero y Sainz de Robles». También hay mujeres virtuosas de expresión bondadosa, como en «La Mantilla», mujeres más sensuales, como las obras «La niña torera», «La niña de los limones» y «La niña de los naranjos» y de modelos publicitarias, como «Escopeta de caza».