La alcaldesa, entre dos periodistas en el Ayuntamiento
La alcaldesa, entre dos periodistas en el Ayuntamiento - VALERIO MERINO
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El lenguaje no sexista, exigencia del Ayuntamiento de Córdoba como cláusula contractual

Incluye la medida incluso para documentos internos y reclama que la mitad de las personas que trabajan en contratas públicas sean mujeres

CÓRDOBAActualizado:

El Ayuntamiento de Córdoba ha empezado a exigir el uso del lenguaje no sexista como cláusula contractual de las vinculaciones que firma con empresas privadas a las que encarga servicios. Es lo que acaba de ocurrir en el Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo ( Imdeec), que ha licitado un contrato para sus servicios de comunicación, que incluyen desde la redacción de notas de prensa hasta comunicaciones por medio de las redes sociales que se realicen en nombre del Imdeec.

La determinación no ha sido incluida como una indicación. Ni siquiera como una forma de trabajo producto de un manual corporativo de estilo. Se trata de una cláusula contractual con toda la barba que permite resolver el contrato, por ejemplo, si no se desdobla el masculino genérico, que es una norma no aceptada por la Real Academia de la Lengua ( RAE). El Consistorio da un paso en la normalización de esta forma de escritura impulsada por el movimiento feminista dándole rango de condición legal en sus contratos.

Como es conocido, la Real Academia se está resistiendo a que determinados usos gramaticales defendidos por los defensores del lenguaje no sexista acaban, por ejemplo, en la Constitución, pese a las peticiones al respecto realizadas por el Gobierno. Con esta decisión, el equipo de gobierno pone el uso del lenguaje no sexista al mismo nivel legal, por ejemplo, de los criterios de solvencia técnica o de la inexistencia de deudas con la Seguridad Social de sus contratistas.

Redacción de las cláusulas
Redacción de las cláusulas - ABC

El Imdeec ha reinterpretado una instrucción de la Junta de Gobierno Local del año 2016 en el que se incluyeron las llamadas cláusulas sociales y éticas que incluía el enfoque de género dentro de las contrataciones con empresas externas. En principio, esta instrucción estaba pensada para beneficiar a las empresas que tuvieran fines sociales, que tratasen bien a sus empleados (y empleadas) o que realizasen políticas de protección del medio ambiente. La instrucción, de un centenar de páginas, se limita a dar la opción de que, cuando se elabore un pliego de condiciones, se pida a las empresas que no usen lenguaje sexista.

El documento aprobado por el consejo rector del Imdeec exige, por petición expresa del gerente, Víctor Montoro, lo siguiente: «Que todos los textos elaborados por la empresa adjudicataria deberán ser redactados con un lenguaje no sexista, igualitario, tanto los que se publiquen (notas y dosieres de prensa, redes sociales, página web, etcétera) como los que se puedan usar a nivel interno de este organismo (informes, memorias, etc.)». La inclusión de este artículo en los contratos es opcional para los servicios gestores ya que no tiene mucho sentido exigirlo, por ejemplo, para una empresa que le vende tuberías al Ayuntamiento.

Pliego de condiciones

El Imdeec también ha establecido en ese mismo pliego de condiciones una medida que puede generar debate. Y es que la mitad de las personas que participen en un contrato público sean mujeres. En este caso concreto, exige que al menos el cincuenta por ciento de quien lleve la comunicación del Imdeec sea del sexo femenino. En realidad, no parece que sea muy difícil de encontrar en una profesión, como la de consultoría de comunicación, donde la presencia de la mujer no es que se encuentre normalizada sino que es directamemente mayoría. El problema radica en que buena parte de este tipo de servicios lo prestan autónomos que, por lo reducido de los contratos (el Imdeec paga unos 30.000 euros al año), suelen trabajar solos.