PRETÉRITO IMPERFECTO

Logística de un bluf

¿Por qué llevamos más de treinta años escuchando la misma cantinela que no ha servido para nada...?

Francisco Poyato
CÓRDOBAActualizado:

No hay que tener una diplomatura en Magisterio —admirando a quienes la poseen y ejercen con denuedo—, ni disimularlo, para cerciorarse de que el cuento del nudo logístico en Córdoba es uno de los mayores bluf de los que hemos sido víctimas silentes en las últimas décadas. Y, a la par, uno de los más dañinos para la ciudad y sus expectativas por salir algún día de los monocultivos turístico y agrario. Antequera, gobernada, por cierto, en las últimas fechas por los dos grandes partidos, ha dejado en evidencia una vez más a Córdoba por su empeño en canalizar las potencialidades de un territorio que para nada supera a las de nuestra ciudad. La Junta de Andalucía también ha vuelto, una vez más, a evidenciar sus prioridades en la materia —por cierto, ya lo hizo con los Dólmenes y el sello de la Unesco, antepuestos a Medina Azahara, y omitiré las comparaciones—. Y el Ayuntamiento de Córdoba, bajo el forro comunista treinta años, ocho del Partido Popular y cuatro socialistas con la batuta de la izquierda más radical..., ha seguido alimentando la vana palabrería.

Como habrán podido seguir en ABC, la ciudad malagueña ha conseguido cuajar un gran proyecto estratégico en el que lleva trabajando más de una década. Rebanado por la crisis, ha retornado con más brío. Del puerto seco al llamado «Megahub» sobre el que pivota en estos momentos una inversión de 350 millones de euros pública-privada en un plazo de cuatro años.

Este «megahub» es la conexión de dos activos cruciales en la economía presente. Por un lado, el «hub», la confluencia de diversos sistemas de transporte en un mismo punto: autovías, corredores de tren, aeropuerto (cercanía a Málaga) y puerto marítimo (Costa del Sol y Algeciras). El prefijo «mega», por las grandes dimensiones que abarca: parcelas de doscientos mil metros cuadrados para grandes empresas distribuidoras, operadores logísticos y sus industrias afines o servicios complementarios. A saber, Amazon viene buscando terreno en Andalucía desde hace tiempo para ubicar una de sus enormes lanzaderas de reparto. Pero como esta multinacional, muchas más en la nueva época la distribución «on line». La Junta de Andalucía pagará el 40 por ciento de lo que cuesta urbanizar esta superficie. Unos 28 millones de euros, lo mismo que costó el C3A del Parque de Miraflores en Córdoba —omitiré las comparaciones—.

Córdoba también está incardinada en un magnífico «hub», como se denomina en Europa. Cuenta ya con aeropuerto (fue una de las primeras ciudades hace 60 años en tenerlo) donde se puede aterrizar con medios pasajes. Tiene una de las estaciones AVE más antiguas de España por la que pasan al año casi 20 millones de personas. Forma parte de un nudo ferroviario de mercancías de norte-sur y este-oeste con la estación capilar de El Higuerón. Viejo, pero con la infraestructura hecha. Vinculado a los puertos de Algeciras y Sevilla y con demanda de uso floreciente (el caso de la danesa Maersk, que ya avanzó ABC). Y sigue siendo el hall por carretera de Andalucía, interconectando la A-4 Madrid-Cádiz, con la A-45 hacia la Costa el Sol, la A-92 Huelva-Almería e incluso si algún día quieren hacerla, otra espina dorsal de la región: la autovía del Olivar Estepa-Úbeda. Y por suelo, no debería haber problema en el segundo término municipal más grande, tras Jerez de la Frontera, del sur de España. ¿Quiere, entonces, alguien explicar por qué llevamos más de treinta años escuchando la misma cantinela, escrita en los mismos absurdos documentos, planes, estudios..., que no ha servido para nada...? ¿Qué impide dar el paso adelante con importantes intereses logísticos sobrevolando Córdoba en estos momentos...?

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