El crítico musical posa en Las Tendillas
El crítico musical posa en Las Tendillas - VALERIO MERINO
REPORTAJE

Manuel Muñoz Moya disecciona el mundo de la ópera en Córdoba en el libro «Seguir cantando»

El autor fue uno de los fundadores de la Asociación de Amigos de la Ópera de Córdoba

CÓRDOBAActualizado:

«Al hablar de la ópera hablaré de mí mismo. Del tenor que, por encima de todo he sido, soy y seré para siempre». Eso dice el abogado y funcionario Manuel Muñoz Moya en «Seguir cantando. Aria para tenor en tres partes», donde vuelca su experiencia como amante de la ópera. Manuel Muñoz Moya, que fue durante años crítico de ABC Córdoba, desarrolla a lo largo de 260 páginas su conocimiento de este mundo.

Nada más que el prólogo de Juan Miguel Moreno Calderón, catedrático de piano del Conservatorio Superior de Música «Rafael Orozco» y académico de número de la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Nobles Artes, deja bien claro el interés del libro: «Junto a su familia y a su trabajo como abogado y servidor público, el canto ha sido, es y será siempre la gran pasión de Manuel Muñoz Mora. Cualquiera que le conozca lo sabe», afirma en el prólogo Moreno Calderón. «'Seguir cantando' es el testimonio vivo de un hombre enamorado de la ópera».

La estructura de la obra

La obra consta de tres partes. La primera de ellas trata de la ópera española y es la más sustanciosa desde el punto de vista del contenido histórico. La segunda parte se titula «Notas notables», en el que se detiene en algunos aspectos en los que ya había esbozado en capítulos anteriores y un tercer bloque de temas enlaza con cuestiones de actualidad.

Dedicado a su mujer, Amalia, a sus hijas Patricia y Amalia y a sus nietos Patricia, Luis Manuel y Flavia, además de a Manuel García y a Verdi, el autor señala que «el libro es esencialmente divulgativo, pero con una fuerta carga autobiográfica porque todo lo que divulgo no es sino el fruto de lo que he conocido, de lo que he experimentado, de lo que he disfrutado».

«Mi libro puede contribuir a que muchos conozcan a la gran desconocida de la música, que es la ópera»

Manuel Muñoz Moya añade que «creo modestamente que el libro sí puede contribuir a que muchos conozcan a la gran desconocida de la música, que es la ópera. El lenguaje en el que me expreso es bastante fácil. Porque aunque el libro tiene un aspecto de investigación creo que es asequible para cualquiera que tenga un ligero conocimiento de la música».

Su tesis es que «la ópera es algo bastante más sencilo de lo que parece: lo que yo hago es contribuir a esta divulgación poniendo a disposición del lector datos, vivencias, sensaciones que pueden ayudar a que los ciudadanos se acerquen a la ópera, que no es exclusiva ni de las elites individuales ni de las económicas, porque puede gustar a cualquier persona que tenga un grado suficiente de sensibilidad».

El especialista en ópera, en la calle Gondomar
El especialista en ópera, en la calle Gondomar - VALERIO MERINO

Una de las preguntas que se hace el autor es si «la opera española ha alcanzado el sitio que merece en el mundo: hemos tenido grandísimos compositores, aunque aquí no hemos tenido una ópera nacional propiamente dicha. Eso ha hecho que nuestras, óperas, las óperas españolas no se incorporen a los repertorios de los teatros ni a los repertorios que los autores destacan en los libros sobre este tema».

¿Y queda por hacer en el mundo de la ópera española? «Poco, porque se dice que la ópera murió hace años, aunque es cierto que la ópera ha muerto aquí y en todos los países, en el sentido de que ya no existe una ópera con características españolas, alemanas, francesas, italianas. Porque hoy lo que se hace es un musical que ya no tiene diferencias nacionales», resata el autor.

«Como en la ópera no queda mucho por hacer, hagámoslo en la zarzuela»

Y propone una idea: «Como en la ópera no queda mucho por hacer, hagamóslo en la zarzuela, que es nuestro género propio y que merecería ser representada cada vez con más dignidad y que merece una exportación más amplia y que se respete más la tradición y la innovación. La ópera nacional no existe ya: insistamos en la zarzuela en las condiciones que sean más dignas para los ciudadanos».

El libro está lleno del relato de experiencias personales, entre las que el autor destaca las que tuvieron lugar en los años «en los que yo quise ser cantante de ópera y compatibilicé, más o menos, mis estudios de Derecho con los de Canto en Madrid. En el libro relato mi primera aparición en un gran escenario, como fue el de la zarzuela, con el terror que supone enfrentarse por primera vez al público. Y cuento una audición frustrada que coadyuvó a que yo abandonara la ópera y me inclinara por la función pública».

Un lugar relevante en la ciudad

La ópera empezó a ocupar un lugar relevante en la ciudad en los años 90, no solo entre los ciudadanos sino también en la programación del Gran Teatro. «Yo fui uno de los fundadores de la Asociación de Amigos de la Ópera de Córdoba y a través de ella dimos charlas divulgativas y proyectamos óperas en la Filmoteca que luego comentábamos e hicimos publicaciones y organizamos doce jornadas de ópera abierta en el Gran Teatro además de dos espectáculos operísticos», indica, para citar a Rafi Valenzuela, Angelina Acosta y Juan Miguel Moreno Calderón, que les ayudaron a montar la asociación.

El autor tiene claro que «el Dios de la Ópera es para mí Verdi, por encima de Wagner por encima de Puccini, por encima de Richard Straus. Para mí Verdi tiene un sentido de lo dramático y de los musical por cómo impregna por su música un especial dramatismo y cómo recalca el aspecto dramático de los libros que musica. Mientras que Wagner tiene la soberbia de contarnos la vida de los dioses, Verdi lo que hace es contar la vida de los hombres».