Estado en el que quedaron los convoyes tras el accidente
Estado en el que quedaron los convoyes tras el accidente - EFE
SUCESOS

La maquinista fallecida en el accidente de trenes de Barcelona había pedido su traslado a Córdoba

Raquel Delgado, enterrada este domingo, conducía uno de los trenes que chocaron frontalmente en Manresa

CÓRDOBAActualizado:

Raquel Delgado Ortega, fallecida en el choque de trenes en Manresa había pedido su traslado a Córdoba como maquinista, según ha podido saber ABC, tras haber cumplido su periodo formativo arrancar en Cataluña su experiencia laboral. El funeral de la joven cordobesa de 26 años se ha celebrado este domingo en el tanatorio del polígono de Las Quemadas.

La maquinista que conducía uno de los trenes involucrados en el accidente del viernes en Manresa, en Barcelona, y que resultó fallecida en el mismo era una joven cordobesa de 26 años que acababa de empezar a trabajar en Renfe. Así lo confirmaron a ABC fuentes del entorno ferroviario, que avanzaron que la joven, Raquel Delgado Ortega, llevaba apenas unos meses con un contrato como maquinista en la empresa. Hija de un empleado de Adif, su hermano también se está formando para continuar la tradición ferroviaria de la familia.

La joven, que quedó atrapada en la cabina y tuvo que ser rescatada por los bomberos, es la única víctima mortal del suceso en el que resultaron heridas de gravedad seis personas. Otras 15 presentaron heridas de carácter menos grave y otras 37 de carácter leve en el accidente ferroviario que tuvo lugar pasadas las 18.00 horas, al chocar frontalmente dos trenes cerca del antiguo apeadero de Castellgalí, entre Sant Vicenç de Castellet y Manresa, según el balance final de Protección Civil de la Generalitat.

«Enamorada» de su trabajo

La joven, que residía en Barcelona desde hace más de un año, había firmado un contrato indefinido el pasado mes de julio y se declaraba «enamorada» de su trabajo como maquinista, un pensamiento que compartía constantemente en sus redes sociales. «Me siento afortunada de trabajar en lo que más me gusta y más me llena», decía Raquel.

Se mostraba además comprometida con la defensa de las políticas de seguridad y prevención de riesgos que a su juicio eran insuficientes en el día a día de los maquinistas. Con motivo del juicio al conductor del Alvia de Santiago, al que mostraba todo su apoyo, manifestó: «Cuando hay un accidente ferroviario de esa magnitud hay más responsables que el propio maquinista. Y todos se ocultan señalando al maquinista, un profesional que un día una llamada le hizo despistarse. Él tiene parte de su culpa pero dónde están los que se ahorraron el dinero que tenía que a ver ido dirigido a los sistemas de seguridad instalados en la vía que tan importante son y que nos ayudan a evitar el fallo humano que cualquiera podemos cometer». «Nos puede pasar a cualquiera», defendía la joven.

El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (SEMAF) ha manifestado su dolor por la muerte de su compañera en una nota remitida a Efe en la que «transmite toda su solidaridad y apoyo a la familia, ante tan sensible pérdida» y añade que hasta que no se determinen las causas del accidente no hará valoración alguna. Renfe ha comenzado la investigación para determinar las causas del accidente aunque todos los indicios apuntan a un problema de señalización. La línea R4 es la misma en la que el 20 de noviembre del pasado año falleció un pasajero tras descarrilar un tren de Cercanías. El suceso ya generó una oleada de críticas de usuarios y de la Generalitat por el deficiente mantenimiento por parte de Adif de la infraestructura.