Un momento de la celebración en la basílica de San Juan de Ávila en Montilla
Un momento de la celebración en la basílica de San Juan de Ávila en Montilla - A. V.
RITO ANTIGUO

La misa tradicional renace en Montilla

Un centenar de personas de toda Andalucía asiste a la celebración según el rito aprobado por Juan XXIII

CÓRDOBAActualizado:

¿De espaldas al pueblo? No exactamente: mirando al sagrario. Quienes se reúnen para celebrar la misa por el rito antiguo gustan de aclarar este concepto al hablar de la forma de celebrar la misa en la liturgia tradicional. Un centenar de ellos, llegados desde casi todas las diócesis de Andalucía, y pertenecientes a asociaciones que buscan mantenerlo, se han reunido este fin de semana en Montilla para celebrar la misa según el llamado Rito Extraordinario Romano, en latín y por la forma preconciliar. Lo han hecho en la basílica de San Juan de Ávila.

Desde hace casi una década no son infrecuentes este tipo de celebraciones, después de que en julio de 2007 el Papa Benedicto XVI recordara en el breve «Summorum Pontificum» que el orden de la misa que había aprobado San Juan XXIII no se había derogado en ningún momento, así que se podía seguir celebrando.

Todo en latín

Los asistentes fueron testigos de una celebración enteramente en latín, incluidas las lecturas del Antiguo Testamento, epístolas y Evangelio, y donde las únicas palabras en castellano fueron las correspondientes a la homilía. El sacerdote Alberto González Chaves presidió la celebración, donde no sólo era extraordinaria la lengua, sino también la posición del altar, la asistencia de los diáconos y subdiáconos y muchos símbolos de sutil significado durante toda la celebración, que duró más de dos horas.

Los asistentes tomaron la comunión arrodillados y se sumergieron en una forma litúrgica que pudo ser la misma que celebró San Juan de Ávila. Los amantes de este rito en Córdoba capital y quienes quieran sumergirse en él pueden hacerlo todos los primeros domingos de mes en la iglesia de Santa Ana a las 12.30 horas, algo que sucede desde hace ya años y con el apoyo del obispo, Demetrio Fernández, que ha dicho la misa en más de una ocasión.