Pilar Sanabria, con un ejemplar de su libro
Pilar Sanabria, con un ejemplar de su libro - RAFAEL CARMONA
POESÍA

«No hoy ni mañana, pero de lo de París se escribirá»

Pilar Sanabria publica «Zumo de anclas», un poemario transparente escrito a ratos desde el dolor

CÓRDOBAActualizado:

¿Cómo se hace la poesía? Según la escritora cordobesa Pilar Sanabria, «el poema se va escribiendo con el paso del tiempo; se queda en la cabeza, luego suele pasar al corazón y en el corazón ya revienta. Es cuando lo tienes que soltar, porque algo te punza ahí dentro». Acaba de salir «Zumo de anclas», su último libro de poesía, y aunque es luminoso y transparente, confiesa que casi siempre ha escrito «desde el dolor y la sombra, más que desde la luz». El ejemplo está claro en estos días: «Fíjese en lo que acaba de pasar en París. Eso se va a escribir, no hoy ni mañana, pero se está acumulando por dentro y reventará», dice la autora en una entrevista concedida a ABC.

«Zumo de anclas», publicado por Adeshoras, es un libro de evocaciones, «donde existen versos y poemas que anclan de alguna forma a estados del pasado, a momentos del pasado y a figuras que ya no están y se recuerdan». Sus libros son transprantes: «Lo que muchas veces los creadores o los poetas no se nos ven en el día a día, se nos ve en lo que escribimos; nunca me tapo, nunca me suelo cortar a la hora de escribir», afirma Pilar Sanabria.

«Casi siempre he escrito desde el dolor y la sombra más que desde la luz»

En este libro, admite, quizá el lenguaje se ha dulcificado y se ha hecho «más cercano y asequible». Sin embargo, insiste, nunca ha querido ponérselo fácil a sus lectores y sí presentarles un reto. El zumo de ancla «se puede beber en días de luz, pero sobre todo en días de sombra», según la escritora, que después vuelve a hablar del proceso de escritura del poema.

Llega cuando el dolor es muy intenso. Al fin y al cabo puede ser como «un parto muy doloroso, con un embarazo que a veces es de más de nueve meses». «Yo quiero que acabe bien, y sobre todo que le llegue al lector, que se identifique, lo medite y lo interiorice», concluye.