Accidente de un camión en la Cuesta del Espino
Accidente de un camión en la Cuesta del Espino - Rafael Carmona
OPINIÓN

No es el radar, es la autovía

Si en la Cuesta del Espino se ponen tantas multas es porque tiene un trazado disparatado que el Gobierno se comprometió a cambiar. Las sanciones son, también, responsabilidad del Estado

CórdobaActualizado:

Un informe de Automovilistas Europeos Asociados ha asegurado -por cierto, de nuevo- que el radar de carretera más eficiente de España se encuentra en el kilómetro 417 de la Autovía de Andalucía. Esto es, en la cuesta del Espino. Una zona de la principal vía de comunicación que une, por carretera, la zona sur de la península y la meseta. En concreto, el adminículo para castigar a los que corren demasiado al volante es capaz de poner unas 80.000 multas al año, más de 220 cada día. Tal es el grado de eficiencia de la tecnología que el siguiente cinemómetro en número de denuncias se encuentra en la provincia de Málaga. Ese dispositivo registró unas 36.000 denuncias en un solo ejercicio.

Ante el número de infracciones, solamente caben dos especulaciones lógicas. Una, que por la Cuesta del Espino pasan todos los locos al volante de España. La segunda, que la zona no reúne las condiciones básicas de una red de comunicaciones occidental, europea. Dada la imposibilidad de comprobar la primera hipótesis, centrémonos en la segunda de las opciones.

La Autovía del Sur, que mejoró las condiciones de comunicación de la comunidad autónoma, se ejecutó en los años entre los años ochenta y noventa en el esfuerzo de desarrollo de infraestructuras protagonizado por los sucesivos gobiernos de Felipe González con las miras puestas en la Exposición Universal de Sevilla. Este tramo, en concreto, lo inauguró el ministro Josep Borrell cuando Curro estaba prácticamente mostrando su nariz multicolor. Las hemerotecas datan la culminación de las últimas actuaciones el diez de abril de 1992 tras una inversión cercana a los cien mil millones de pesetas.

Algunos de los tramos, los más complejos, reciclaron los trazados anteriores de la Nacional IV. Estos problemas, que se han solventado en lugares como Despeñaperros, no han servido para mejorar la Cuesta del Espino, donde se han efecutado mejoras para ensanchar la banda de rodadura pero no han servido para acabar con el problema de raíz: un trazado sinuoso que genera problemas que se solucionan con dinero. Hasta 2008, la zona fue el mayor punto negro de la provincia de Córdoba en las estadísticas sobre siniestralidad en las carreteras.

El caso es que se han hecho cosas. Se trata de una zona controlada con cuatro radares para un puñado de kilómetros. Además, existe un proyecto para establecer un firme especial que obligue a ir más despacio. Cuestiones paliativas que no ocultan una realidad. Las curvas de la Cuesta del Espino reúnen a duras penas el estándar de una infraestructura de las normales. No estamos hablando de las hipermillonarias radiales o de autopistas por donde no pasa nadie. Es una carretera muy utilizada que exige desde hace muchos años una actuación más agresiva.

El asunto se tendría que haber solventado en su día. Cuando el antiguo MOPU comunicó al Ayuntamiento de Córdoba, cuál era el trazado a seguir por la Autovía de Andalucía (hoy, del Sur), pintó en un mapa del territorio hasta cinco alternativas. Todos aquellos con sentido común dijeron que la quinta era la más racional. Se llevaba el trazado de la carretera más a la Campiña dejando la ronda sur para consumo interno y sorteando las curvas del Espino por su parte sur. Ahora, con el fallido enlace de Porcelanosa, sabemos exactamente en Córdoba cómo de necesaria era la llamada «Alternativa V», que diferenciaba entre tráfico interno y externo de una manera decidida. El MOPU dijo que no tenía dinero ni tiempo para hacerla. Que tras la Expo, se hablaría el tema. Y así hasta hoy, donde el asunto sigue sin formar parte de la agenda institucional y política.

Escuchadas tantas reclamaciones y exigencias de infraestructuras perfectamente inútiles, sorprende en grado sumo que no se haya articulado nada para demandar algo que es lógico y necesario. Este proyecto sí que es necesario y sí que obligaría a una reflexión de los partidos y ayuntamientos de toda la zona. Seguir así es una alternativa solamente si se quiere que el radar siga siendo el más efectivo de España.