Firma del acuerdo entre Cs y PP
Firma del acuerdo entre Cs y PP - EFE
MUNICIPAL

El nuevo gobierno encargará una auditoría para conocer las cifras del Ayuntamiento de Córdoba

PP y Ciudadanos impulsan un examen de Intervención como el que ordenó Nieto

CÓRDOBAActualizado:

El Partido Popular, que cogobernará con Ciudadanos a partir del sábado, ya prepara una de las primeras medidas que firmará el alcalde de Córdoba cuando el cargo esté formalmente ocupado por José María Bellido. Pedirá a la Intervención municipal que realice una auditoría general del Ayuntamiento de Córdoba con el objetivo de contrastar de forma cierta el estado de las cuentas de la institución pública como paso previo a la toma de decisiones sobre la gestión municipal.

El paso es muy similar al que tomó José Antonio Nieto cuando recibió el bastón de mando y las llaves del despacho de Capitulares, 1, primera planta. El alcalde recibirá varios documentos en cuanto tome posesión. Una de las primeras cuestiones que tiene que recibir es el acta de arqueo, un informe que elabora el tesorero municipal que dice exactamente cuánto dinero hay en las cuentas municipales. Se trata de una foto fija que no ayuda exactamente a establecer las obligaciones municipales en la materia.

El PP optó en 2011 por una auditoría de Intervención -se llegó a plantear la contratación de consultores externos- con el objetivo de que se diese una imagen fiel de la situación municipal en un momento en el que la situación era otra distinta. Los populares llegaron al poder en ese año con unas enormes reservas sobre la situación municipal. En la semana previa a las elecciones, el gobierno municipal de IU y PSOE habían llevado a Pleno un polémico acuerdo de reconocimiento de deuda de cinco millones de euros de una tacada de los que ni siquiera se tenía conocimiento.

La auditoría de 2011 determinó que el Ayuntamiento se dirigía derecho al «colapso financiero»

Aquella auditoría determinó que el Ayuntamiento se dirigía derecho al «colapso financiero». Pasados dos meses de la llegada de Nieto al cargo, Intervención pronosticaba un escenario de insuficiencia financiera que impediría el normal desarrollo de pagos. El exalcalde llegó a asegurar que los salarios estaban en nómina aunque en ese momento todavía regía la antigua ley que obligaba, primero, a pagar las nóminas y, después todo lo demás. El cambio en la Constitución pactado entre el PP y el PSOE colocó en primer lugar el abono de la deuda. El informe de Intervención justificó todo lo que vino después. Una política de corrección de desequilibrios. En román paladino, recortes para tranquilizar la coyuntura y reiniciar los programas de inversión.

La actual situación no es, ni de lejos, la misma. Los niveles de tesorería están disparados, la deuda es mucho más manejable y no existe ese problema de facturas impagadas con proveedores que tenía acogotado al Ayuntamiento. No obstante, en el nuevo gobierno quieren tener todos los datos de una autoridad competente e independiente como la Intervención que ya señaló en su día problemas que solo se han agravado como el recurso a las transferencias para financiar el sector público.