Obras recientes en el hotel del antiguo edificio de Endesa, dentro del casco histórico
Obras recientes en el hotel del antiguo edificio de Endesa, dentro del casco histórico - V. Merino
Urbanismo

El nuevo Plan del Casco Histórico boicoteará el desarrollo hotelero en Córdoba

La innovación urbanística propuesta por Pedro García no afectará a las viviendas vacacionales sino a los proyectos privados

CórdobaActualizado:

La modificación del Plan Especial de Protección del Casco Histórico (Pepch)de Córdoba no tendrá ningún efecto sobre las viviendas turísticas de alquiler, pese a que ese es uno de los objetivos según su impulsor, el teniente de alcalde y presidente de la Gerencia de Urbanismo (GMU), Pedro García (IU). Donde sí impactará es en los proyectos de hoteles y apartamentos en el centro de la ciudad, que podrían quedar completamente paralizados -excepto los que estén en marcha a día de hoy- y a merced de un laberinto normativo. La GMU tratará hoy el asunto con la mayor parte de los agentes sociales, económicos y políticos consultados.

Para entender la norma diseñada por Pedro García, primero hay que distinguir entre apartamentos y viviendas turísticas. Los primeros, al igual que los hoteles, deben estar en un suelo catalogado, obligatoriamente, como de uso urbanístico terciario de hospedaje. Las viviendas turísticas, por el contrario, han empezado a suponer un problema para los grandes focos de atracción turística sólo desde el año 2015, gracias al auge de las plataformas como Airbnb o Homeaway. A diferencia de lo que ocurre con los alojamientos reglados, las viviendas turísticas sólo necesitan establecerse en suelo de uso residencial para ofrecerse en alquiler.

Lo que García anunció como «una de las medidas más vanguardistas de España» no es otra cosa que la suspensión durante un año de cualquier cambio de uso de residencial a terciario en varias zonas del casco histórico saturadas por el turismo (Judería, Corredera y Ribera). La medida parecía estar destinada a mitigar los excesos del turismo no reglado contra las que clama el sector hotelero, pero nada más lejos de la realidad. Los propietarios de una vivienda turística no necesitan acudir a Urbanismo para cambiar su uso residencial, puesto que ése es precisamente el que las capacita para estar en alquiler. Este extremo ha sido confirmado por varios expertos consultados por ABC, además de concejales de la oposición.

Con la nueva norma en la mano, hay proyectos hoteleros actualmente en marcha que habrían sido rechazados en Urbanismo, con el consecuente impacto sobre la inversión y el empleo en el sector económico más importante ahora mismo de la capital. De aprobarse el nuevo plan urbanístico, la GMU aplicará la suspensión de un año a un tipo de agregación de parcelas en el casco histórico, así como la concesión de licencias para apartamentos turísticos.