Mesa del Laboratorio de Ideas dedicado a la joyería, celebrado en el Círculo de la Amistad
Mesa del Laboratorio de Ideas dedicado a la joyería, celebrado en el Círculo de la Amistad - VALERIO MERINO
CÓRDOBA EN CLAVE DE FUTURO

Los nuevos joyeros de Córdoba: más exportación, más innovación y más profesionales

Seis expertos analizan las medidas para mejorar el sector en el marco del Laboratorio de Ideas de ABC Córdoba

CÓRDOBAActualizado:

La joyería, que fue una de las áreas de actividad más pujantes de la capital, ha sobrevivido. La brutal crisis, propia y general, dejó un sector más pequeño, pero más competitivo y que descubrió la exportación para subsistir. Ahora, sus negocios afrontan el reto de seguir avanzando en su internacionalización, de mejorar su profesionalización y de una aplicación mayor de la innovación y las nuevas tecnologías. Y tienen potencial de crecimiento.

Ésas son las conclusiones de un nuevo «Laboratorio de ideas» del programa «Córdoba, en clave de futuro» de ABC, que se celebró en el Círculo de la Amistad. Contó con seis expertos ligados a este sector: Milagrosa Gómez, presidenta de la Asociación Provincial de Joyeros; Rafael Ruiz, presidente del Parque Joyero; Antonio Algar, gerente de Antonio Algar Joyeros; Pedro Pablo Pérez, profesor de Macroeconomía en Loyola y secretario general de esta Universidad; Vanessa Bernad, consejera delegada de Extenda (Junta) y Rafael Reyes, coordinador de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio.

Entre los 70 y los 90 la joyería vivió una época de bonanza, pero la crisis golpeó con fuerza a este sector desestructurado

Tras décadas de bonanza entre los setenta y los noventa, distintos episodios fueron afectando al sector: el último fue la crisis. Todo ello, indicó el presidente del Parque Joyero, golpeó a «un área de actividad industrial que no tenía una base potente». A partir de su experiencia, esboza una «fotografía que puede ser lo que está pasando en la ciudad», con tres grandes tipologías de negocio. Están «los que apostaron por producir lo que fuera y, si antes de la crisis, tenían una dimensión de cien, ahora es de sesenta». Luego, están los «falsos fabricantes, que tienen licencia de productores, pero que compran, les hacen la joya...». Resaltó que «ésos fueron los primeros que desaparecieron. No llegan ni al 10% de los que hubo y son los que daban mucho trabajo antes, por ejemplo, en Cañero». Por último, señaló a las firmas de «nueva creación que han sido capaces de adaptarse a la nueva situación».

El profesor de Macroeconomía de la Universidad Loyola diseccionó este área de actividad, advirtiendo de que «no es un sector estructurado de forma adecuada al estilo de otros» del ámbito fabril. Señaló que tampoco hubo una necesidad de hacerlo, porque «la gente vivía bien de él». La presidenta de los joyeros, sin embargo, halló una ventaja en ese carácter atomizado. «Ser pequeños negocios ha permitido en cierta medida» que superaran la crisis, alegó. Y puso en valor que el sector impulsara el Parque Joyero, inaugurado en 2005. Supuso el traslado de muchos pequeños talleres instalados en la ciudad e implicó un «salto tecnológico» en estos negocios.

Relevo generacional e internacionalización

La cabeza visible de su patronal sostuvo que la recesión, que se desató en España en 2008, supuso «un cambio de época y un relevo generacional». Fue el momento en el que, ante la caída del consumo en el país, surgió «la necesidad de exportar. Había un número reducido de firmas que vendían fuera y se amplió».

El 62% de las firmas de joyería exportan su producto de forma regular, porcentaje que en otras áreas es del 24%

La consejera delegada de Extenda (departamento que fomenta el comercio exterior desde la Junta) ratificó que en esa apuesta de internacionalizarse los negocios están teniendo «éxito», pero matizó que vender fuera no es precisamente un camino de rosas. Así, en 2015, la joyería cordobesa realizó exportaciones por valor de 103 millones, un 89% más que en 2014. Eso sí, los datos del pasado año obedecen a que se disparó un segmento muy concreto: las ventas de oro.

Bernad dio un dato clave. Córdoba saldó 2015 con 81 empresas que exportaron joyería, de las cuales 50 venden fuera de forma regular (lo han hecho los últimos cuatro años seguidos). O sea, el 62% de estos negocios han logrado asimilar la cultura de la internacionalización. Y explicó que el porcentaje de firmas que exportan de forma regular en otras áreas de actividad es sólo del 24%.

Las nuevas tecnologías, aliadas

La empresa de joyería de Antonio Algar es un caso práctico de esa salida al exterior y es un defensor de ella. Indicó que es «mucho más fácil exportar que hace treinta años». Lo ejemplificó indicando que, antes de llegar al foro, había contactado con una cliente china desde su móvil, aplicando un sistema de traducción. «¿Mi padre [fundador del negocio] cómo podía hacer eso? El que hoy no vende fuera, es porque no quiere», sentenció.

China, Sudáfrica, Canadá e Irán son los próximos mercados hacia los que debe mirar la joyería cordobesa

La presencia de Extenda y de la Cámara de Comercio permitió, después, trazar un mapa de los mercados a los que debe mirar Córdoba, además de los ya tradicionales en los que está presente: la UE, Emiratos Árabes, Estados Unidos o Australia. Apuntaron a China, con Hong Kong como puerta de entrada al gigante asiático, y Sudáfrica, aunque es un destino peligroso en materia de seguridad para viajar con los muestrarios. Canadá e Irán también están en la lista.

En el marco de la exportación, los asistentes coincidieron en que no sirve promocionarse con la «marca Córdoba», sino que se debe resaltar que es producto hecho en España, que es lo conocido. La presidenta de los joyeros indicó que hay que «mejorar en la adaptación a las tendencias de los mercados; avanzar en tecnología y en realización de estudios comerciales... Debemos mantenernos siempre al día. Por ejemplo, en el marketing de venta y la publicidad nos hemos dormido».

El presidente del Parque Joyero, por su parte, se centraría en «mejorar la formación de los empresarios». Y consideró necesario que los negocios, una vez que han sobrevivido a la crisis, realicen un «plan a medio plazo» para sus firmas, con «cuestiones como si van a exportar o a centrarse en el mercado nacional».