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RECONOCIMIENTO

El obispo de Córdoba es elegido alfarero honorífico de La Rambla

El alfarero local, Gabriel Guerrero, también ha sido galardonado

CórdobaActualizado:

La Asociación de Artesanos Alfareros de La Rambla ha designado al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, como alfarero honorífico 2019 junto con el alfarero local Gabriel Guerrero. Esta distinción, creada en 1998 para reconocer a aquellas personas o entidades que ayudan a difundir la alfarería y cerámica rambleña supone también un homenaje a los productores más destacados del sector en la localidad.

Una delegación de la asociación rambleña junto con el regidor Jorge Jiménez ha mantenido un encuentro con el prelado para trasladarle la designación. Entre los argumentos esgrimidos para otorgar este renocimiento está la vinculación familiar en Puente del Arzobispo (Toledo) de monseñor Fernández con la alfarería ya que «creció entre tornos y esmaltes apreciando desde cerca el noble oficio de la alfarería y la capacidad del maestro alfarero», explican desde el colectivo artesanal.

«Tal es su pasión por el mundo de la alfarería -prosigue el colectivo empresarial rambleño- que en una de sus primeras visitas al Vaticano agasajó al Papa con varias piezas de barro, siendo embajador de todos los alfareros en la Santa Sede como ahoral o pretende ser de La Rambla».

En una reciente visita pastoral a la localidad de la Campiña Sur, el obispo practicó la alfarería en el torno de Cerámica San José (como aparece en la imagen que ilustra esta información). «Sabedor y conocedor del esfuerzo de los artesanos alfareros, el obispo tiene sobrados motivos para recivir esta distinción y ser embajador de la cerámica y alfarería rambleña».

Junto al prelado cordobés, la junta directiva de la Asociación de Artesanos Alfareros ha designado también a Gabriel Guerrero Gálvez (74 años) con el mismo reconocimiento. Guerrero inició sus primeros pasos como aprendiz de alfarería con solo diez años. Se formó en varias alfarerías rambleñas hasta adquirir la condición de oficial, y bajo esta premisa en 1983 abrió su propio taller y fábrica de alfarería.

Durante toda su trayectoria profesional ha desarrollado su oficio «de forma ejemplar, abriendo nuevos mercados y apostando por el diseño de nuevas piezas y decoraciones, por la innovación en las formas y los materiales, ejemplo que han continuado sus hijas y que desempeñan en la actualidad ofreciendo al mundo productos de la más alta calidad», señalan en su comunicación los empresarios.