Operarios en la obra de la antigua Escuela Normal de Magisterio de Córdoba
Operarios en la obra de la antigua Escuela Normal de Magisterio de Córdoba - RAFAEL CARMONA
PLAN URBAN

Las obras de la Normal de Córdoba empiezan el esprint

El Ayuntamiento asegura que se ha duplicado el ritmo de trabajo para la remodelación del edificio

CÓRDOBAActualizado:

El Ayuntamiento de Córdoba afirma que el ritmo de trabajo se ha duplicado en los últimos meses. Sin embargo, vista de lejos, la antigua Normal de Magisterio, ubicada en el corazón del Sector Sur, puede parecer más un edificio abandonado y en el chasis que una obra a pleno rendimiento. Unos 6.000 metros cuadrados y más de media docena de plantas de un edificio que no se ha derribado, sino que conserva su esqueleto. Un amplio espacio poblado de jaramagos rodea al raquítico equipamiento, que aspira a ser un gran contenedor de emprendimiento e innovación. Por sus resquicios asoman, si se mira con atención, los cascos amarillos de los trabajadores de la constructora -Vías y Construcciones-, que a regañadientes y por orden del juez tuvo que retomar las obras tras haberlas paralizado por diferencias con el anterior equipo.

La evolución de los trabajos de remodelación de la Normal no es baladí. Estas obras tienen al Ayuntamiento contra la espada y la pared, toda vez que si el plazo previsto para su finalización -marzo de 2017- no se cumple a rajatabla, Córdoba tendría que devolver la totalidad de las ayudas europeas percibidas por el Plan Urban Sur, que superan los nueve millones de euros. Sin embargo, ni el Consistorio ni la empresa contratista dan síntomas de nerviosismo. El edil de Presidencia, David Luque, afirmó a ABC que ahora se tienen «mejores expectativas que hace seis meses», ya que, a falta de datos numéricos, le consta que se ha duplicado el ritmo de trabajo. Desde la empresa, asimismo, aseguran que se cumplirá «sobradamente» el plazo previsto y que se trabaja a pleno rendimiento para que así sea. Queda menos de un año y mucho trabajo por delante.

Larga polémica

Las tareas para hacer del antiguo edificio de Magisterio un gigantesco vivero de empresas culturales y de nuevas tecnologías -similar a los que ya existen en el Polígono Tecnocórdoba o en Las Lonjas- arrancaron en enero de 2014 y unos meses después, en septiembre, la contrata frenó su actividad porque entendió que reforzar la estructura del antiguo centro de la Normal costaba hasta cinco veces más de lo previsto en el proyecto técnico aprobado: 4,9 millones de euros. El entonces alcalde, José Antonio Nieto (PP), reprochó a la constructora que no hiciera bien sus cálculos al presentar la oferta y se presentara al concurso rebajando en un 13 por ciento el presupuesto de salida. Aún así el Ayuntamiento ofreció entonces una modificación del contrato al alza pero la empresa constructora no lo aceptó y el caso acabó en los juzgados. El magistrado instó Vías y Construcciones a continuar con las obras. Lo contrario «supondría un grave afectación de los intereses generales».

Los vecinos instan a que las obras terminen y cesen las molestias y el edificio vacio

Los vecinos refrendan la versión de que las obras han tenido su «empujón» en los últimos meses, si bien su marcha continúa siendo más lenta de lo deseado. «Con sólo 5 ó 6 hombres trabajando no se puede esperar otra cosa», lamentaba ayer Pedro, un vecino de la calle Úbeda. En la misma línea se expresaba la propietaria de una peluquería próxima al lugar. «Se nota que avanza, pero muy despacio», afirmaba, para a continuación decir: «A ver si la acaban ya y se acaban también los ruidos». Entre los habitantes de la zona, es un sentir generalizado. Desde la Asociación Vecinal La Unidad afirman estar «hartos no, hartísimos» de las dichosas obras, que además colindan con un colegio -el San Juan de la Cruz- cuyos alumnos se ven perjudicados por el ruido y el polvo derivados de los trabajos.