Vecinos en una calle de Peñarroya-Pueblonuevo
Vecinos en una calle de Peñarroya-Pueblonuevo - V. MERINO
CATRASTRO

Las obras de reforma y la burocracia disparan en Peñarroya los fraudes al Catrastro

El municipio, con el 49% de sus viviendas sin declarar a Hacienda, es el de mayor índice de fraude de España

CÓRDOBAActualizado:

El municipio de Peñarroya-Pueblonuevo salta a la actualidad tras publicar ABC, con datos de la Dirección General del Catastro, que es el primero de España en número de viviendas sin declarar a Hacienda, con una de cada dos en situación irregular.

O lo que es lo mismo, las inspecciones con drones realizadas desde 2013 detectaron 9.054 inmuebles, de los que 4.426 estaban en situación de fraude. La lectura de estos datos puede dar una imagen distorsionada del municipio del Valle del Guadiato, por lo que se hace necesario preguntarse cúales son los motivos reales por los que a priori uno de cada dos peñarriblenses tiene su vivienda sin declarar al catastro.

El primero de ellos tiene que ver con la falta de información de la ciudadanía sobre lo que se tiene que declarar o no. Expertos consultados por ABC indican que cualquier obra que se haga en una vivienda que suponga una cobertura, como puede ser un invernadero en el jardín o un techado de uralita para proteger el vehículo, deben ser declarados como reforma o ampliación de la vivienda. No hacerlo supone un fraude.

Y es algo habitual en las poblaciones rurales tener acceso a los materiales de construcción y que sean los propios dueños quienes hagan las obras, sin saber que tras las misma tienen que actualizar sus datos catastrales.

Obras menores

Resulta que el 68 por ciento de las obras irregulares detectadas por los drones en Peñarroya eran de ampliaciones o rehabilitaciones de viviendas, y alrededor de un 20 por ciento correspondía a reformas. Los expertos consultados señalan que este tipo de prácticas están en el orden del día en zonas rurales, donde sus vecinos solicitan a su Ayuntamiento la licencia para ampliar su vivienda y que no comunican al catastro por desconocimiento.

Tan sólo un 12 por ciento de las viviendas analizadas y en situación de fraude correspondía a edificaciones nuevas. En esta última clasificación también hay que incluir las piscinas. La práctica habitual ha sido siempre la de construirlas y no declararlas en el catastro. Los criterios han cambiado y desde hace unos años atrás es obligatorio hacerlo. De nuevo, los expertos alegan que «hace falta mejorar el contacto y la información entre el ciudadano y el catastro».

Expedientes sin tramitar

Otro motivo que eleva la cifra de viviendas irregulares hay que buscarlo en la burocracia del Catastro, un organismo «absolutamente caótico», según las fuentes consultadas. Hasta 2010 los vecinos de Peñarroya tenían que acudir en persona hasta la capital para dar de alta o actualizar sus datos catastrales. A partir de ese año el Ayuntamiento abrió un punto de información catastral para realizar estos trámites y descongestionar el tapón burocrático por la falta de personal de la Dirección General del Catastro.

El problema es que bien en persona o a través de terceros, el catastro no emite copia ni duplicado, por lo que se crea una indefensión en caso de que el expediente se pierda o no se llegue nunca a tramitar por la sobrecarga de trabajo. Al respecto, los expertos indican que gran parte de culpa de muchas viviendas en situación irregular la tiene la propia administración.