Público en uno de los expositores de la Feria del Olivo de Montoro
Público en uno de los expositores de la Feria del Olivo de Montoro - ABC
MONTORO

El olivar tradicional en Córdoba se resiste a los cambios pese a la máxima rentabilidad de otros sistemas

El olivo en seto o en súperintensivo son viables, según los expertos, incluso con riegos deficitarios

CÓRDOBA Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La rentabilidad del cultivo del olivar centró ayer buena parte de las jornadas técnicas de la Feria del Olivo de Montoro. Uno de los ponentes, el director técnico de la Asociación Española de Municipios del Olivo ( AEMO), José María Penco, indicó que «nadie discute que hoy en día lo más favorable para todos, por ahorro de costes y por productividad, es el cultivo en alta intensidad».

Es decir, el sistema tradicional debe dar paso a las alternativas existentes como el olivar de seto o el cultivo en intensivo o súperintensivo. Cualquiera de estas alternativas «son completamente viables» en la provincia pese «a estar en condiciones de riegos deficitarios», señaló Penco.

El director técnico de Aemo indicó que el olivar es cultivo que «por poca agua que tenga es muy agradecido». Así pues, no necesita de grandes dotaciones de riego para que las alternativas al sistema tradicional de secano prosperen. En la provincia las limitaciones para optar por la reconversión de los olivares estarán supeditadas a la disponibilidad del agua y a la orografía del terreno. Penco señaló que en Córdoba el olivar en intensivo o en seto puede prosperar en todas partes salvo en aquellas de sierra donde la pendiente sea mayor del 20 por ciento o donde no haya posibilidad de bombear el agua de riego.

Cambio de mentalidad

La reducción de costes y la alta productividad de las explotaciones alternativas choca con la escasa implantación de estos sistemas en la provincia. A juicio de Pencos «estamos ante un problema cultural, del propio agricultor, que impiden que prosperen» los cultivos del olivar con una mayor densidad de árboles por hectárea. «Hay gente que aún no entiende que un ingeniero del Ifapa o de la Universidad de Córdoba le diga cómo mejorar su explotación, que han llevado durante generaciones su familia y para los que el campo no guarda secretos».

En este sentido, indicó que las reticencias a los cambios son mucho mayor en Jaén. Por contra, los agricultores de olivar sevillanos son más propensos a los nuevos cambios y en esta provincia sí ha habido una transformación del sitema tradicional del olivar para apostar por otros modelos, según el director técnico de AEMO.