Cigarrillos en un cenicero
Cigarrillos en un cenicero - Raúl Doblado
TRIBUNALES

Un padre pierde la custodia de sus hijos en Córdoba por fumar constantemente ante ellos

El juez resalta que pensaba ante en su tabaquismo que en la salud de los pequeños

CórdobaActualizado:

Fumar en una habitación con un niño está mal, pero ya es motivo de pérdida de custodia si se convierte en habitual. Lo acaba de decir la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Córdoba al estimar el recurso de una madre contra una sentencia en primera instancia que acordaba la custodia compartida de sus hijos de 10 y 13 años porque el padre sometía a sus hijos al humo de sus cigarrillos. El tribunal ha admitido ahora sustituir el régimen de guarda y custodia compartida por una custodia materna. El recurso de la madre se basaba en entender que con la situación anterior no se respetaba el interés de los menores, que es siempre preferente, según consta en la sentencia facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía a ABC.

El tribunal de apelación, para adoptar esta decisión de atribuir a la madre en exclusiva la custodia de los hijos, ha tenido en cuenta que ambos menores «de forma espontánea y sin ningún tipo de indicio de manipulación -pues no se quejan del actual régimen de custodia compartida- aluden con gran preocupación apreciada en su exploración a lo que tienen que soportar de ambiente cargado de humo». Según el TSJA, estos dos niños dan datos que ilustran sobre «el poco interés que su padre tiene en preservarlos del riesgo objetivo que supone estar los menores en un ambiente cargado de humo».

Peligro para la salud

Es más, el ponente de la sentencia, el magistrado Pedro Roque, recoge que el hijo mayor describe gráficamente cuando reconoce que dormía en la habitación que tiene aire acondicionado con un colchón, después de que el padre fumara allí. En esta situación, concluye el tribunal, y ante la necesidad de evitar cualquier situación de riesgo para los menores, es evidente que «el proceder del padre pone en situación de peligro la salud de los menores de forma absolutamente irresponsable y sin mirar otra cosa que no sea a su adicción»

Y concluye señalando que «no puede permanecer esta sala indiferente ante esta situación que perjudica a los menores en su salud, pues no sería lógico que a los menores no se protegieran en su hogar de aquello que respecto a lo que la sociedad se cuida mucho en proteger para cualquier ciudadano, mayor o menor de edad en lugares públicos». Por último, el juzgador establece un régimen de visitas y estancias en vacaciones escolares a favor del padre, pero «con apercibimientos derivados del riego para los menores de fumar en su presencia en lugares cerrados como hasta ahora ha venido haciendo».