Varios trabajadores pasan frente a las instalaciones del Parque Joyero de Córdoba
Varios trabajadores pasan frente a las instalaciones del Parque Joyero de Córdoba - ROLDÁN SERRANO
ECONOMÍA

Parque Joyero de Córdoba: la fábrica más grande de Europa exporta el 80% de su producción

Cumple 14 años con 242 empresas, que tienen aproximadamente 1.200 empleados directos, instaladas en este recinto

CÓRDOBA Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El Parque Joyero acaba de cumplir 14 años de una vida intensa, marcada por un inicio de existencia en el que sus enormes expectativas acabaron empotradas contra una crisis descomunal. Gestado en la época de vacas gordas supo sobrevivir al periodo de las flacas y de la mano del ciclo de recuperación económica empieza a mostrar su mejor cara. La fábrica más grande del sector en Europa cuenta hoy con 242 empresas que suponen aproximadamente 1.200 empleos directos y se alimenta, sobre todo, de la exportación.

Echar la vista atrás hasta su inauguración permite comprobar la dimensión con la que nació: 90 millones de coste -la mayor inversión privada en Córdoba que se recuerde-, 140.500 metros construidos y una previsión de albergar 4.000 empleados. Se diseñó para ser la gran factoría que revolucionara la joyería cordobesa y disparara sus exportaciones. Catorce años después, su gerente, Arístides Bermejo, hace balance de sus casi tres lustros de vida.

Recuerda que nació de la «necesidad de dar un salto cualitativo» en los lugares de trabajo que las firmas joyeras hasta entonces tenían -entonces aún muchas se encontraban en plena ciudad y les faltaba avanzar en materia de instalaciones y de tecnología-. Y, sigue, se planteó en un momento ascendente de la economía en el que «nadie podía imaginar que sucediera lo que ocurrió». Lo que pasó, ahonda, fue que el sector tuvo que transitar de un pensamiento generalizado de que «nos íbamos a comer el mundo» a la recesión «más fuerte de la joyería en siglos».

Los módulos fabriles de este polo industrial están todos vendidos y el 70% registra actividad. En cuanto a los locales, su ocupación ronda el 50%

Y sintetiza su análisis de la trayectoria del Parque. «Ha sido clave para modernizar nuestra área de actividad y para que muchas empresas tomen conciencia de que somos un sector industrial básico para la economía de la capital y de que es necesario colaborar entre nosotros, compartiendo datos de producción e, incluso, información comercial», reflexiona. Defiende que hoy este recinto industrial genera «sinergías a nivel empresarial impensables de otra manera». Destaca igualmente que aporta a esta área de actividad unas instalaciones que gozan «de unas medidas que nos hacen ser uno de los recintos más seguros [cuestión clave para los joyeros] de España», sentencia.

No son meras reflexiones filosóficas. Desde la dirección del Parque, que tiene como presidente al empresario joyero Rafael Ruiz, se recuerda la estimación que hizo en 2015 el catedrático de Economía de la Universidad Loyola Manuel Alejandro Cardenete de que este complejo fabril generaba un impacto positivo de 98,1 millones en la economía de Córdoba. Además, consideraba que por cada euro que gastaba aumentaba 2,3 euros la producción provincial. Son cifras que ahora, en un escenario más claro de mejoría del sector, deben haber aumentado. «Hoy por hoy, estas instalaciones son el recinto industrial joyero más grande de Europa. Como concentración de firmas en un recinto, somos la fábrica del sector más grande de Europa», cuentan en su dirección.

Una «factoría» formada por 242 empresas frente a las 92 con las que arrancó el proyecto. Estas firmas, informan desde este polo fabril, suman aproximadamente 1.200 empleados directos y más de 2.500 indirectos.

Una trabajadora de la firma Bohemme, ubicada en el Parque Joyero
Una trabajadora de la firma Bohemme, ubicada en el Parque Joyero - ROLDÁN SERRANO

Estos negocios se distribuyen entre los módulos fabriles (inicialmente fueron 146, aunque se han segregado bastantes, explican en el Parque) y los locales comerciales -ésa es su denominación, pero no deben ser entendidos como tiendas, sino que son espacios donde se ubican firmas de actividades complementarias a la joyería o de otros sectores-. En cuanto a los primeros, todos se han vendido ya, aunque son el 70% de ellos los que tienen actividad. Respecto a los segundos, son 181 y su ocupación ronda el 50%.

A pesar de que a finales de 2008, con la crisis ya sacudiendo, el Parque varió su filosofía y permitió la entrada de negocios no vinculados al sector -a mayor ocupación, se reducían las dificultades para mantener a este gigante-, en su dirección explican que siguen siendo «mayoría» las firmas dedicadas a la joyería, puesto que suponen el 90% del total. Los responsables de este enclave fabril dibujan un perfil de los negocios de este sector presentes en este polo industrial.

Son «cordobeses en su inmensa mayoría», si bien hay «algunos de procedencia extranjera, de India e Italia, que son proveedores de materias primas», ahonda. Continúan su retrato robot de las firmas joyeras instaladas en el Parque dando una pincelada de heterogeneidad: «Aquí, tenemos desde empresas que cuentan con un solo empleado a otras con setenta».

Lo que sí es un indicador común, cuentan en la dirección de este polo industrial, es la apuesta que hacen los negocios implantados en él por vender fuera. «Aproximadamente, el 80% de la producción del Parque Joyero se dedica a la exportación -precisa su gerente-. Y muchas de las firmas ubicadas aquí dedican a la exportación el 100% de su producción».

Empleados de la firma Alias Concept, instalada en el Parque Joyero
Empleados de la firma Alias Concept, instalada en el Parque Joyero - ROLDÁN SERRANO

En dicha producción, detalla, hay de todo, desde «piezas de plata muy ligera a las de oro de 24 quilates, que es como la alta costura de nuestro sector». Recuerda que Córdoba a nivel joyero es reconocida internacionalmente por lo que «llamamos tornillería o joyería infantil. Suelen ser productos muy ligeros de peso, principalmente pendientes, y con un gran diseño».

Pero, advierte, «el rango de producción cada vez se está ampliando más y nuestras empresas exportan todo tipo de piezas». Vender al extranjero fue importante para que las firmas joyeras pudieran superar la crisis y, en el ciclo de recuperación, está siendo un elemento relevante para la mejoría de esta área de actividad. Sin ir más lejos, el pasado mes, la Junta informó de que las ventas al exterior de la joyería de Córdoba alcanzaron el primer trimestre los 13 millones, un 11% más que en el mismo periodo de 2018.

Otro factor común de los negocios del Parque, señalan desde su dirección, es «su apuesta por la modernización constante de sus sistemas productivos, haciendo cada año una fuerte inversión en esa materia».

Las firmas son cordobesas, con una plantilla que va de uno a 70 empleados, exportadoras y que apuestan de forma constante por la modernización

El año pasado, la Asociación Provincial de Joyeros ya destacó que los fabricantes se «han dado cuenta de que, para diferenciar sus productos, hay que apostar por diseño y calidad, pues no podemos competir en precio con Asia». Igualmente, incidió en el creciente interés del sector por las nuevas tecnologías a la hora de fabricar para lograr la citada diferenciación de sus productos.

Respecto a las sociedades que no pertenecen al sector joyero, el Parque cuentan con cuatro laboratorios de protésicos; cinco empresas de programación, cuatro de diseño o impresión en 3D, así como firmas de servicios. Llegan allí, cuentan desde la dirección, buscando «seguridad, espacio o buenas conexiones por carretera a Madrid, Sevilla o Málaga o a la estación de tren. Además, estamos a quince minutos del Centro y tenemos parking».

Oportunidades de crecimiento

Pero el Parque es más que sus 242 empresas. Su gerente destaca que este recinto industrial acoge la Escuela de Joyería de la Junta, que les acaba de dar una alegría. El pasado mayo, fue declarada Centro de Referencia Nacional y Bermejo dice gráficamente que eso es un «pelotazo» para el Parque. Porque «da una relación empresa/Escuela para todo lo que es investigación, desarrollo, tendencias de estilo o innovación sobre materiales. Es una oportunidad al tenerla dentro del recinto». «Este centro da respuesta inmediata a las necesidades del sector», añade.

El otro elemento vinculado a estas instalaciones que su gerente pone sobre la mesa es su antiguo pabellón, que el Ayuntamiento apostó por transformar en el Centro de Ferias y Convenciones de la ciudad, pero sus obras llevan paradas algo más de dos años tras una disputa con la adjudicataria. El cogobierno local PSOE-IU que se despidió ayer intentó sin éxito reactivar los trabajos y el bipartito PP-Cs tiene en su agenda resucitarlo -no en vano, fue un proyecto diseñado por los populares-. En el Parque Joyero, esperan que este equipamiento les acabe dando alegrías.