Visitantes en uno de los patios de San Basilio, el domingo
Visitantes en uno de los patios de San Basilio, el domingo - ÁLVARO CARMONA
MAYO FESTIVO

Patios de Córdoba 2019 | Los Patios abren sus puertas con la expectativa de crecer en visitas

Los propietarios advierten de que la llegada de turistas puede rozar el exceso y que no se han arbitrado mejoras

CÓRDOBAActualizado:

Medio centenar de patios abren este lunes sus puertas para celebrar el mundialmente conocido Festival de los Patios de Córdoba, pero este año no ha habido que esperar para ver largas colas a las puertas de los recintos. El domingo, víspera del inicio del concurso, grupos de turistas se agolpaban en la entrada de los patios del San Basilio. Con este precedente, los propietarios creen que este año van a recibir incluso más visitas que en ediciones anteriores. Y eso, más que una buena noticia sin matices, es una moneda de dos caras.

Es la impresión que tienen tanto el presidente de Claveles y Gitanillas, Rafael Barón, como su homólogo de la Asociación de Amigos de los Patios de Córdoba, Miguel Ángel Roldán. La argumentan en las colas que ya se han producido en la última semana en la ruta de los recintos del Alcázar Viejo, en el movimiento que se observa en redes sociales, en las consultas que han recibido y también en la tendencia al alza de los últimos años, que revela que a los Patios, que se dicen condenados a morir de éxito o de agotamiento, aún les queda mucha andadura.

Roldán admite que hay cierto miedo a rozar el «exceso» en cuanto a la llegada de turistas. No hay que olvidar que los propietarios de los patios no son gestores turísticos sino personas que abren las puertas de sus viviendas a todo el que se acerca a Córdoba. «Vamos a intentar que todo el que quiera ver nuestros patios lo haga en las mejores condiciones», afirma. Para ello tendrán la ayuda de los controladores contratados por el Ayuntamiento, que se encargarán de que la entrada y salida a los recintos se haga de forma ordenada.

No todas las zonas con Patios tienen la misma demanda de visitantes y eso se está intentando ordenar con apoyo tecnológico. El Consistorio lo ha intentado de diversas maneras pero, en las últimas ediciones, se intenta mediante un servicio de internet que geolocaliza al visitante y le indica cuáles son las rutas que tienen menos esperas. Los momentos cumbre son los fines de semana cuando los cordobeses y los turistas acuden de forma masiva a contemplar la belleza de las casas.

Participación

La edición de este año será prácticamente calcada a la anterior aunque se han producido cambios en la relación de sus protagonistas. Barón lamenta «bajas reseñables» de propietarios de patios que llevaban muchos años abriendo sus casas para la fiesta, si bien explica que las razones que dan para justificarlo son entendibles. «No es por falta de ganas, es que las circunstancias de las personas cambian. Algunos tienen que cuidar a sus personas mayores, o el trabajo no les permite dedicarle tiempo», afirma. Del otro lado, celebra que haya recintos nuevos en la lista de participantes por lo que ello supone en cuanto a regeneración y salud de la fiesta. En concreto, este año se incorpora Guzmanas, 7 y regresan al concurso Tafures, 2; Duartas, 2; San Basilio, 20; y Barrionuevo, 43.

Por lo demás, no habrá cambios en cuanto a distribución de zonas, horarios, premios en liza y apoyo a los propietarios. Se mantiene también la música de fondo de los riesgos que corre la fiesta: la falta de relevo generacional, las aglomeraciones concentradas en determinadas rutas, las dudas sobre si los turistas que llegan estos días a Córdoba saben realmente lo que vienen a ver. El diagnóstico que hicieron el Ayuntamiento y los expertos de la Universidad de Córdoba sobre este fenómeno tan popular como amenazado no se ha traducido por el momento en un plan de acción concreto. Estos problemas llevan años siendo señalados, pero que se hicieron más evidentes a partir de la declaración de los Patios como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. «Es un asunto complejo que no se puede abordar a base de parches, sino con una línea continuista», dice Roldán.