Agentes de la Guardia Civil a la entrada de la casa de Montalbán donde fue herido un compañero
Agentes de la Guardia Civil a la entrada de la casa de Montalbán donde fue herido un compañero - EFE
SUCESOS

Piden 46 años de cárcel al maltratador que disparó e hirió a un guardia civil en Montalbán

El agente Antonio Briega tuvo que jubilarse a los 41 años por las secuelas del ataque

CórdobaActualizado:

El maltratador que disparó al agente de la Guardia Civil Antonio Briega, de 41 años, en el zaguán de su casa de Montalbán el 8 de diciembre de 2015 y que a punto estuvo de segarle la vida -aun porta más de 200 plomos alojados en el páncreas, hígado e intestinos- e hirió a otro agente que le acompañaba, se enfrenta a penas que suman 46 años de cárcel.

La Fiscalía relata en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso ABC, que sobre las 12 de la mañana del citado día, el acusado se encontraba en su domicilio de Montalbán cuando tras enterarse de que su ex pareja se encontraba de nuevo en La Rambla y que había rehecho su vida, se puso nervioso y cogió una escopeta recortada con la intención de ir a por ella, lo que motivó que su madre se pusiera en contacto con la familia de su expareja para advertirles, quienes a su vez, avisaron a la Guardia Civil.

Acto seguido, se personó una pareja de guardias civiles en en el domicilio del acusado, aproximándose a la puerta uno de los agentes quien se identificó y llamó al timbre tras lo cual, la madre del causado entreabrió la puerta, momento en que el acusado que aún tenía la escopeta en su poder, aprovechó para aproximarse a la puerta de cristales, por la que se veía perfectamente la silueta de los mismo.

En ese momento, según el relato del Ministerio Fiscal, detonó el arma alcanzando al agente en el estómago, tras lo cual volvió a disparar, esta vez contra el otro agente, que había entrado a socorrer a su compañero, recibiendo el impacto en el brazo y costado derecho.

Acto seguido, llegó una dotación más de la Guardia Civil, y el acusado, para evitar ser capturado, se encerró en la vivienda junto a sus padres a quienes les dijo con ánimo de atemorizarlos, que eran sus rehenes, que no se movieran que los mataba.

A continuación, el acusado trató de salir de la casa por una ventana de la parte trasera, pero al ver que los agentes habían rodeado el perímetro disparó de nuevo el arma alcanzando esta vez al otro agente en el cuello.

Finalmente, sobre las 14.00 horas, y ante la imposibilidad de huida, el acusado fue detenido con 8 cartuchos de escopeta en su bolsillo. La víctima de este intento de asesinato, Antonio Briega, se jubiló con la Cruz al Mérito Distintivo Rojo el pasado año.