Barcas en el río al atardecer
Barcas en el río al atardecer - Ladis
Historia

«Torrepelote», así era la playa fluvial de Córdoba

El baño en el Guadalquivir estuvo permitido hasta bien entrados los años 70 del pasado siglo

CórdobaActualizado:

Hubo un tiempo en que Córdoba tuvo su propia playa, y no estaba en Fuengirola. Durante los años 50 y 60, y hasta bien entrados los 70, era posible bañarse en el río Guadalquivir en el tramo urbano de la ciudad, algo que hoy suena impensable.

En esos años se habilitó un tramo del río en la orilla norte del Guadalquivir, donde se ubica el Molino de Martos. Era, tal como puede verse en las fotografías de la época (todas son del fotógrafo cordobés Ladis), una playa fluvial en todos los sentidos. Las crónicas del momento recuerda cómo a aquella playa llegaban los cordobeses por centenares. Era una época en la que desplazarse a las playas de verdad era un lujo para la mayor parte de la población. Había que conformarse con lo que había.

La playa se conocía, jocosamente, como la de «Torrepelote», por analogía con un ya por entonces incipiente Torremolinos. Y es que entrar a la playa, que contaba con numerosos servicios, costaba cinco pesetes de entonces, o un duro. O sea, «un pelote».

El Ayuntamiento de Córdoba terminó cerrando la playa del río por las malas condiciones de salubridad del agua. Era ya finales de los años 70, y nunca se recuperó aquel proyecto, aunque no han faltado las intenciones. En el año 2006 se llegó a plantear la construcción de una playa artificial, una iniciativa que terminó desestimándose.