Primer consejo de Gobierno en Sevilla
Primer consejo de Gobierno en Sevilla - Raúl Doblado
Desde mi rincón

Políticos de verdad

El alcalde que tenga la suerte de gobernar Córdoba los próximos años tiene que «pisar suelo»

CórdobaActualizado:

Los españoles no damos contundentes respuestas a los políticos mentirosos. No castigamos suficientemente a los partidos que los consienten No comprendemos que todos somos responsables de la calidad de nuestra democracia. Somos conservadores en el uso de ese arma que tenemos que se llama la alternancia política. Es decir, dejar al partido del mentiroso fuera de las instituciones. Es la única manera de que los partidos aprendan a no permitir en sus filas embusteros. Si callamos ante las mentiras de un gobierno, otros pueden pensar que somos tontos y caer en los mismos errores con grave perjuicio para todos. ¿Por qué digo esto?

El gobierno andaluz ha generado mucha ilusión y expectativas. Y somos muchos los que no queremos salir defraudados. Por eso aviso de un peligro que se está cociendo en nuestra tierra. Mucho antes de las elecciones los partidos que de una u otra manera han hecho realidad el cambio en Andalucía, llevaban como señal de identidad una bajada de impuestos y una reconducción del gasto improductivo sin dañar por ello el gasto social. Como punta de lanza de esa bajada de impuestos figuraba, entre otros, la supresión del impuesto de sucesiones. A mediados del pasado mes de enero el señor Moreno se convierte en Presidente de la Junta. Diez días más tarde, el gobierno de la Comunidad se reúne en Antequera y los medios de comunicación anuncian sin que nadie lo desmienta que «el gobierno andaluz se estrena en Antequera con la supresión del impuesto de sucesiones». Un mes más tarde quien firma esta columna, que algo entiende del tema, afirma que el impuesto de sucesiones sigue en vigor, por lo que aquello que se dijo no era del todo cierto. ¡Estos son los hechos!

Razones para no cumplir hay todas las que quieran dar. Que se está preparando la Ley para llevarlo a efecto; que se están encontrando con sorpresas que hacen «complejo revertir inercias»; o que los cambios requieren tiempo. ¡Excusas! Podríamos dar razones de mucho peso para no creer ninguna de esas evasivas que impiden cumplir lo prometido. Espero que el señor Moreno sepa que el impuesto de sucesiones es un impuesto estatal cedido y que el anterior gobierno de España del PP tenía preparados los cambios para armonizarlo y racionalizarlo a nivel nacional. Pero como el Partido Popular es rápido en apuntar y lento, muy lento en disparar, se le escapó el pájaro. El actual gobierno andaluz ha apuntado en la dirección correcta. Pero como tarde mucho en darle al gatillo, además de quedar ante los andaluces como Cagancho en Almagro, el pájaro del impuesto de sucesiones lo puede rematar la competencia.

España demanda políticos de verdad que no necesiten prometer sino cumplir. Bastantes sucedáneos de políticos hay actualmente en España para que ahora puedan fallarnos los que con tanta ilusión hemos puesto en Andalucía.