Desde mi rincón

«Potestas» y «autoritas»

La alcaldesa se prestó a unos acuerdos políticos que han socavado su imagen y capacidad de gestión municipal

José Luque
CÓRDOBAActualizado:

Suelo comparar todo proyecto con una orquesta. A semejanza la integran músicos como elemento humano, instrumentos musicales como patrimonio material, y partituras forman la parte técnica. Y como en cualquier conjunto musical, todo proyecto debe contar con un buen director que organice al equipo, gestione los medios necesarios para realizar bien los trabajos y deje su impronta en la ejecución de la partitura. Dicho esto, permitidme que considere a Córdoba como un proyecto financiado por los ciudadanos y gestionado por el Ayuntamiento, con la finalidad de planificar la ciudad y dar los servicios que los ciudadanos reclaman.

Hagámonos la siguiente pregunta: ¿Ha tenido Córdoba en los últimos años un eficaz director? Para no andarnos por las ramas la pregunta es si Córdoba ha dispuesto en esta legislatura de una eficaz alcaldesa. De una cabeza que tenga la «potestas» y la «autoritas», es decir, poder y autoridad para saber que nuestra inversión está en buenas manos. Para mí la «autoritas» está unida al liderazgo y al honor. Cualidad esta última que lleva a las personas al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo. ¿Ha dispuesto Córdoba de esa persona? Cada cual responderá según su parecer y sensaciones. Respeto todas las opiniones, como pido respeto para la mía. Personalmente considero que, por las circunstancias que sean, Córdoba no ha dispuesto de una apropiada regidora. Voluntariamente, la alcaldesa se ha sometido a unos acuerdos que han podido socavar su autoridad dañando consecuentemente el cumplimiento de sus deberes y compromisos para con los ciudadanos. Las consecuencias de esa voluntaria limitación se empiezan a notar en la ciudad. Las direcciones bicéfalas o asamblearias no suelen dar buenos resultados.

Pero no todo ha sido negativo en el equipo de gobierno. Formando parte del mismo hay al menos una persona con criterio y honor. Un responsable municipal que buscando lo mejor para Córdoba, supo ponerse razonadamente frente a los radicalismos cuando se discutía el emplazamiento de la carrera oficial de Semana Santa. Y algún reproche tuvo que soportar. También puso su cargo a disposición cuando consideró que los recursos necesarios para cumplir su cometido con la ciudadanía no eran suficientes. No pidió permiso a nadie para hablar con claridad o para renunciar a la poltrona cuando trataba de defender el honor de Córdoba. Por eso considero ejemplar el comportamiento de don Emilio Aumente. ¡Lástima que esté en cuarta fila!

Reconocer los méritos ajenos da credibilidad a las críticas. Pronto nos van a llamar a votar. Córdoba como proyecto reclama de todos nosotros que formemos lo mejor posible nuestra opinión antes de entregar nuestra confianza. ¿Estamos abiertos a hacerlo en libertad y respeto?

José LuqueJosé LuqueArticulista de OpiniónJosé Luque