El alcaldable del PP, ayer en el camino al Rocío, concretamente a la altura del río Quema
El alcaldable del PP, ayer en el camino al Rocío, concretamente a la altura del río Quema - ABC
AYUNTAMIENTO

El PP aguarda a Cs para iniciar el diálogo para conformar el gobierno municipal de Córdoba

La formación naranja tiene que comunicar aún los interlocutores con poderes para llegar a un acuerdo

CórdobaActualizado:

Pendientes del teléfono. La dirección del PP de Córdoba se encuentra en situación de espera activa tras el primer paso dado por el ganador de las elecciones, José María Bellido, de hablar con la candidata de Ciudadanos, Isabel Albás, y con el presidente provincial de Vox, Alejandro Hernández, para iniciar los contactos de cara a la configuración de una mayoría que propicie una investidura en primera ronda, con la mayoría absoluta de los votos del Pleno. Las tres fuerzas suman 16 concejales y cualquier otra posibilidad que se pueda pasar por la cabeza a alguien obliga a llegar a acuerdos de muy difícil justificación.

En el PP se dio el primer paso de tomar la temperatura y, posteriormente, hacerlo público para que no hubiera acusaciones de que hay negociaciones de mesa camilla. Pero se quedó en intercambiarse los nombres de las personas que acudirán a la mesa de negociaciones con poderes suficientes como para llegar a un acuerdo de investidura y gobierno. Hasta en Ciudadanos reconocen que se encuentran a la espera. Y que no se trata de una cuestión que sea de buen gusto para los responsables provinciales del partido naranja. Ciudadanos se ciñe a una estructura piramidal de decisión en donde todo pasa por unas pocas manos, en la sede nacional del partido.

Bajar la escalera

Y lo que la dirección de Ciudadanos ha dispuesto para todas y cada una de sus terminales territoriales es hay que ir bajando los escalones del Estado uno a uno. Y de arriba hacia abajo. Albert Rivera aclaró ayer, como se preveía, que no va a facilitar la investidura de Pedro Sánchez a pesar de que el presidente del Gobierno en funciones ha lanzado algunos guiños en este sentido.

El segundo paso, y no es menor, pasa por conformar mayorías estables en las comunidades autónomas. Una vez se aclare ese ámbito, se hablará de las grandes capitales, entre las que se encuentra Córdoba.

De todas formas, en la capital, existe una cierta conciencia común de que el acuerdo puede ser rápido en cuanto las cosas se aceleren. Los programas del PP y Ciudadanos tienen muchos puntos en común y también se tienen claro determinados puntos de fuga con respecto a los últimos cuatro años: una mejora sustancial de las relaciones con las hermandades o un trato distinto hacia la realidad de la Iglesia Católica en Córdoba. Incluso el reparto de áreas no parte, desde el inicio, de unas posiciones férreamente consolidadas.

Ambos partidos tienen claro también que la mejor de las opciones es un gobierno bicolor, con representación proporcional de ambos partidos que negocio elementos de interés común con Vox o con otras fuerzas políticas para aspectos puntuales. El PP se muestra más abierto a un acuerdo de investidura con la formación que lidera Rafael Saco con el propósito de un programa de puntos comunes que permita aprobar presupuestos, ordenanzas fiscales y aquellos elementos que exigen una mayoría cualificada, como determinadas innovaciones urbanísticas del Plan General. Ciudadanos es más proclive, como ha ocurrido en la Junta, a limitar todo lo posible las fotos conjuntas con Vox.