José Luis de Prado
José Luis de Prado - Archivo
AGRICULTURA

De Prado compra la finca de olivar de Bogaris en Chile

Adquiere 1.000 hectáreas, que se suman a las 4.200 que ya tiene en Portugal

CórdobaActualizado:

La compañía familiar cordobesa De Prado continúa dando pasos para convertirse en uno de los jugadores más relevantes del negocio aceitero en España. Este grupo, que ya contaba con más de 4.200 hectáreas de olivar y 1.200 hectáreas con plantación de almendros en la región portuguesa del Alentejo, acaba de crecer con la adquisición de una de las principales fincas de olivar de Chile.

En concreto, De Prado se ha hecho con las 981 hectáreas que la firma sevillana Bogaris -presidida por Javier Charlo- puso en marcha en este país andino a mediados de la pasada década. Esta explotación cuenta con su propia almazara y con una planta embotelladora (el importe de la operación no ha trascendido). La finca se sitúa en una antigua hacienda en el corazón del Valle de la Colchagua, que ha sido cuna de los vinos chilenos más reconocidos y que en los últimos años se ha convertido en el núcleo de una emergente industria olivarera.

Con esta compra, la empresa presidida por José Luis de Prado Santaella ha hecho su tercera operación de envergadura en los últimos años. En 2013 ya expandió su actividad al sector de la aceituna de mesa con la integración de Tepesa, una firma con sede en Sevilla especializada en el aderezo y envasado de aceitunas de mesa y encurtidos, cuya facturación anual es de 14 millones de euros.

Unos meses después decidió unir fuerzas con Acesur para crecer conjuntamente en el negocio de la aceituna de mesa en EEUU. Para ello, constituyó la sociedad Acesur De Prado, en la que se reparten el capital al 50%. El primer paso que dieron con esta alianza fue la adquisición de la distribuidora americana Tee Pee Olives, una firma con oficinas en Nueva York y Norfolk (Virginia) especializada en importar y comercializar aceite de oliva y aceitunas.

De Prado cuenta, además, con una almazara y una fábrica de conservas de aceitunas de mesa en el Alentejo portugués. En este momento, más del 97% de su producción se comercializa en el mercado exterior y la facturación de todo el grupo de empresas ronda los 85 millones de euros.