Niños en el aula de un colegio
Niños en el aula de un colegio - ABC
Desde mi rincón

Primero vivir, después... el resto

Un manual de economía básica como objeto de primera necesidad

CórdobaActualizado:

Guardo en la memoria una cita latina que uso en mis reflexiones. «Primun vivere deinde philosophari», traducida, «primero vivir, después filosofar». Nos enseña que quien por las circunstancias que sean está pasándolo mal no le interesa el conocimiento de la realidad, la búsqueda de la verdad o el comprender los intereses ajenos. Sólo ansiará comer y vivir y cuando eso esté solucionado ya pensará en el resto. Un país donde los ciudadanos no tengan garantizada de alguna manera la posibilidad de trabajar y, consecuentemente, adquirir con las rentas ganadas el sustento y la seguridad suya y de su familia, es un país predispuesto a aceptar la realidad y la verdad que le echen aquellos que mandan o que aspiran a mandar, que son los que de alguna manera pueden ayudarle a solucionar su problema. Mucho más si hay, que «haberlos haylos», quienes prometen esa seguridad de vida sin necesidad de trabajar o sin necesidad de esfuerzo.

Últimamente en España se está despreciando el esfuerzo, el riesgo, la excelencia, en una palabra, ¡el triunfo! Parece que todo éxito económico está sustentado en la injusticia. No se valora el riesgo que asumen ahorradores, empresarios y otros. Da la sensación que los políticos prefieren el fracaso al éxito de las personas. Al exitoso hay que darle fuerte con los impuestos hasta la confiscación. El fracasado o el que no está dispuesto a trabajar, ese puede dejarse adoctrinar por el poder a cambio de recibir ayuda pública. ¿Por qué digo esto?

No descubro nada si afirmo que el principal aliado del PSOE para mantenerse en el poder es el grupo formado por Podemos e Izquierda Unida. A este grupo político el gobierno de España le ha puesto en bandeja la televisión, al tiempo que se doblega a sus intenciones de subir gastos e impuestos. Con ello deja en sus manos la economía y la posibilidad de adoctrinamiento. Y no pasaría nada si ese grupo aceptara sin fisuras una Constitución que establece que los impuestos nunca deben ser confiscatorios. Pero no parece ser así. Desde ese grupo político se critica ferozmente un libro que explica a los niños cómo ahorrar para ganar seguridad en el futuro al tiempo que enseña lo que es la propiedad privada y el valor que representa conseguir dinero con el esfuerzo. «Mi primer libro de economía» es un libro válido y necesario para un país como España, donde el tema «impuestos» es una asignatura que muchos españoles tienen pendiente de aprobar.

«Un pueblo ignorante, es un pueblo fácil de engañar y manipular». ¡Que nadie nos engañe o manipule! Si siguen subiendo impuestos, serán muchos los que dirán «primun vivere deinde reddere tributum», en español «primero vivir, después tributar». Y con gran perjuicio para todos tomarán las de Villadiego en busca de una canasta más segura donde poner los huevos.