Estado actual del embalse del Guadalmellato
Estado actual del embalse del Guadalmellato - VALERIO MERINO
LA SEQUÍA, EL TEMA DEL AÑO

Los principales pantanos de Córdoba pierden el 65% de sus reservas en cuatro años

El ejercicio 2017 acaba con una situación más que preocupante en los embalses cordobeses

CÓRDOBAActualizado:

El año 2017 se marcha dejando como regalo indeseado la falta de lluvias, que tanto impacto tiene en la agricultura y ganadería, sectores fuertes de la economía provincial. De hecho, el 1 de diciembre, la comisión que hace el seguimiento de este fenómeno meteorológico en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) propuso al organismo de Cuenca que pida al Gobierno central la inclusión de la Demarcación en el Real Decreto de Sequía.

Ello permite, entre otras medidas, activar fuentes alternativas de recursos, como aguas subterráneas. Esta solicitud se formuló por el bajo nivel de reservas de agua de los embalses de la Cuenca: a primeros de diciembre, era del 31,2% en todos los pantanos y del 25,4% en los del sistema regulación general -son los que están en el eje de la Demarcación y son los más importantes-, que acumula dos meses consecutivos en situación de emergencia.

Esos datos eran aún peores que los de cierre del año hidrológico: va del 1 de octubre al 30 de septiembre. Así a uno de octubre el conjunto de embalses de la Cuenca del Guadalquivir estaban al 32,4% y los de regulación general, al 26,2%.

¿Y cómo se llegó a esta situación? Tras una demoledora bajada de las reservas en los cuatro últimos años hidrológicos. El ciclo 2012/2013 se saldó con la Demarcación tocando techo (observando los últimos 25 ejercicios), con unos recursos embalsados de 6.519,4 hectómetros cúbicos (hm3), lo que representaba un 80,4% de la capacidad de sus presas. De esos niveles, se cayó al 32,4% y a los 2.633 hectómetros cúbicos (hm3) disponibles con los que se cerró el ejercicio hidrológico 2016/2017 -el agua embalsada había disminuido en un cuatrienio un 59,6%-.

Desplome de las reservas

Y ese desplome de las reservas se dejó sentir también en los pantanos cordobeses. Si se toman los cinco principales por capacidad de almacenamiento del sistema de regulación general, el hundimiento en cuatro superó con creces el 65% en el periodo que va de 2012/2013 a 2016/2017.

El caso más extremo es del embalse del Arenoso (Montoro). El año hidrológico 2012/2013 lo cerró con 144,1 hectómetros cúbicos, con lo que estaba al 86,3% de su capacidad. Cuatro ejercicios después, esa cifra es de 29,5 hm3. Son 114,6 menos (-79,5%) y está a un 17,7% de su capacidad.

De todas formas, desde la Confederación se ha indicado que el consumo humano está garantizado para los tres próximos años. Otra cosa es para los riegos que, de seguir la ausencia de precipitaciones, se dirigen a restricciones en 2018.