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Imagen de recurso de una profesora impartiendo clase en un colegio - AFP
TRIBUNALES

Una profesora denuncia la alteración de actas de notas en un colegio concertado de Córdoba

El juez investiga la supuesta coacción a una docente para aprobar a un alumno que ni siquiera hacía los exámenes

CÓRDOBAActualizado:

Un juzgado de Instrucción de la capital de Córdoba investiga la denuncia interpuesta por una profesora de matemáticas de un centro escolar concertado de la capital contra tres personas que formaban parte de la dirección del colegio por supuestamente modificar las actas de las notas de un alumno de la ESO, que pasaron de suspenso a aprobado en la plataforma pública Séneca al final del curso 2017/2018.

La docente denunciante, que impartía clases en un centro concertado de la capital, defiende que, a raíz de la entrega de las actas de evaluación y tras la entrega de notas a los alumnos, fue llamada por la dirección del colegio para hablar sobre un alumno en concreto, al que había suspendido. En dicha reunión, según la denunciante, se le sugirió que «revisara» la calificación para darle un aprobado, dado «el disgusto de los padres» ante el suspenso y a que era «el último curso que realizaría dicho alumno en el centro».

Denuncia que la dirección del centro le pidió que aprobara al estudiante dado «el disgusto de sus padres»

La profesora se negó. Y argumentó que el alumno en cuestión llevaba desde el comienzo del curso negándose a realizar los trabajos de su asignatura. En los exámenes, expuso la profesora de matemáticas, «se había limitado a consignar su nombre, dejando el resto en blanco, añadiendo que precisamente para evitar el suspenso», algo que conocían todos sus compañeros de clase.

La dirección del centro, según expone la denuncia que ha dado pie a la investigación judicial, «le ordenó» entonces que modificara el acta de calificación, advirtiéndole «que ya había tenido un incidente previo con otro docente del centro al que tuvo la osadía de cuestionar en un claustro, y que de no plegarse a sus exigencias y modificar el acta de evaluación, que fuera enviando currículos porque se iba a ver en la calle».

La docente fue supuestamente víctima de amenazas y coacciones pero mantuvo su postura por «dignidad»

Sin embargo, y pese a esta seria amenaza y a las coacciones a las que se veía sometida, la profesora de matemáticas se mantuvo en su postura «por dignidad profesional», explicando que lo que se le pedía constituía una posible infracción penal, y que, como única responsable de las calificaciones, no podía dictar una resolución injusta a sabiendas.

Días más tarde, una vez se había bloqueado el acceso a la plataforma Séneca, tal y como resulta habitual para evitar posibles modificaciones de notas por parte del profesorado, sin que la denunciante procediera a modificar el acta de calificación del referido menor, se realizó supuestamente el cambio de la nota. Lo hizo, según consta en la denuncia, un trabajador del centro, adjunto a la dirección, quien por orden de los otros denunciados manipuló la calificación del alumno.

La dirección del centro acabó modificando supuestamente la nota en contra del criterio de la profesora

El 30 de julio, la denunciante, que sospechaba a raíz de determinados comentarios que el acta de evolución podía haber sido manipulada, entró a la plataforma Séneca para comprobar si figuraba la calificación que ella misma había dictado. Relata que con esta acción pudo constatar que había sido modificada la nota de matemáticas y que en vez del suspenso que la profesora había comunicado en dicha plataforma figuraba como nota un aprobado. Ese mismo día, la profesora de matemáticas fue objeto de despido disciplinario por parte de este centro concertado de Secundaria.