Una joven en una imagen de archivo
Una joven en una imagen de archivo - ARCHIVO
TRIBUNALES

El propietario de un bar, a juicio por violar presuntamente a una camarera

La Fiscalía pide para el encartado 8 años de prisión, alejamiento y libertad vigilada tras la condena

CórdobaActualizado:

El propietario de un bar ha sido enjuiciado este jueves en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial acusado de un de un delito de agresión sexual tras la denuncia de una trabajadora del local a la que presuntamente forzó para mantener relaciones sexuales tras echar la persiana del establecimiento.

El acusado se enfrenta a una pena de 8 años de prisión que solicita para él la Fiscalía de Córdoba como responsable de un delito de agresión sexual. Según consta en la calificación facilitada por el Ministerio Fiscal, sobre las 15.40 horas del 7 de septiembre de 2016, el acusado se dirigió a su establecimiento donde se encontraban solamente dos empleados. Y el procesado pidió una consumisión y se sentó en una mesa. Transcurridos unos 20 minutos, finalizó su jornada, por lo que se marchó del establecimiento, cerrando por indicación del encartado la persiana metálica de una de las dos puertas del local.

Una vez quedaron solos el propietario y una de sus empleadas, éste bajó la persiana metálica de una de las dos puertas del local y se dirigió a ella diciéndole que era muy guapa, que no se marchara al tiempo que intentaba besarla. Como quiera que ésta se negara, el acusado la agarró del cuello y le golpeó en la mejilla, entablándose un forcejeo en el curso del cual cayó al suelo de boca.

A continuación, el procesado, con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, se abalanzó sobre ella, la sujetó del brazo, le bajó las mallas y la ropa interior, y pese a la resistencia física que mostraba la víctima logró finalizar su acción.

Como consecuencia de la agresión la víctima presentaba una equimosis en tercio medio externo del brazo derecho que sólo precisó una sola asistencia facultativa.

La Fiscalía solicita para este individuo además de 8 años de prisión por la agresión sexual, y la prohibición de acercarse a la víctima durante 13 años a una distancia inferior a 500 metros, dos meses de multa a razón de 12 euros días por un delito de lesiones leves, y dos años de libertad vigilada tras el cumplimiento de la condena.